miércoles, 16 de enero de 2013

La Gran Marcha VI


En España, desde 1923, había instaurada un dictadura militar por parte del general Primo de Rivera. Los partidos que querían una vía democrática, más o menos completa, se reunieron y realizaron el pacto de San Sebastián en 1930, que exigía para nuestro país una república, incluso hubo un levantamiento militar en Jaca que fue sofocado con rudeza. Caído Primo de Rivera y reinstaurado el antiguo régimen liberal, llamado la “dictablanda”, la oposición democrática consideraron las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 como un plebiscito entre monarquía o república. En la mayoría de capitales de provincia (donde era más difícil el pucherazo) ganaron los partidos republicanos, así que el 14 de abril, Alfonso XIII marchó al exilio y se proclamó la II República Española. Comenzó como un periodo esperanzador para la sociedad, pero los problemas del gobierno provisional, y del primer gobierno de izquierdas, se iban a ir acumulando. Se comenzó un periodo de reformas importantísimas: la educación se convirtió en un pilar del estado, separación iglesia estado, reforma militar, reforma agraria, derechos laborables, voto femenino, la diplomacia como medio de relación exterior en vez de la guerra y un largo etcétera de medidas que hizo de la constitución republicana la más progresista de la historia de España hasta nuestros días.



Estas reformas iban poco a poco, lo que desesperaba al proletariado español y, sobre todo, a los jornaleros agrarios, por lo que la presión desde la calle y los campos fue muy grande para esta recién nacida República, sumado a la crisis internacional que se produjo a raíz del Crack del 29. En el lado contrario, los grandes terratenientes, empresarios, la iglesia y la cúpula militar comenzaban (si alguna vez no habían dejado de hacerlo) a recelar de esta nueva forma de gobierno que les estaba arrebatando privilegios que durante siglos habían mantenido, sin ir más lejos el general Sanjurjo en 1932 intenta un golpe de estado.

En 1933, después de que la guardia civil reprimiera duramente varias socializaciones de tierra efectuadas por jornaleros anarquistas, el gobierno dimite ante el descontento de las bases populares y las nuevas elecciones las gana la derecha (CEDA), que de primeras no entra en el gobierno y permite que sea Lerroux quien encabece este ejecutivo con su Partido Radical (el caso de este partido y su líder es curioso ya que cuando lo creo a principios del s. XX era un partido casi anarquista y al final de la república es prácticamente de derechas). En el año 34 la CEDA se dispone a entrar en el gobierno ante la falta de aplomo de Lerroux para acabar con lo avances hechos en el bienio anterior, esto atemoriza a toda la izquierda, que desde las elecciones se había desunido, y declaran un huelga general en todo el estado para impedir que hayan ministros de la CEDA. El miedo viene de lo que ocurre en Europa en ese momento; Hitler había subido al poder con ayuda de la democracia y estaba encarcelando y asesinando obreros por ser de izquierda, lo mismo ocurre en Austria, Rumania, Italia y Hungría. Por lo tanto, la huelga de 1934 se hace como un movimiento revolucionario para conquistar el poder; en Barcelona, el presidente de la Generalitat se declara independiente y pide a las organizaciones de izquierdas de todo el estado que se vayan a Catalunya a crear un nuevo estado, en seguida el ejercito aplaca este intento secesionista. En Asturias la unión entre anarquistas, socialistas y comunistas (algo que no había pasado en resto de España) logra hacer triunfar la revolución, pero el gobierno no duda en mandar al ejército, con el general Franco a la cabeza, y reprime con dureza este levantamiento, aunque también con esfuerzo, ya que los revolucionarios asturianos conocen el terreno y su motivación y convicción es muy alta. Las cárceles de toda España se llenan de políticos y sindicalistas.

En febrero de 1936 se vuelven a convocar elecciones, ya que un escandalo de corrupción salpica a casi todo el gobierno, en especial a Lerroux, y esta vez, la izquierda se une en el Frente Popular para continuar con la labor reformista que necesitaba la sociedad. Vencen holgadamente y comienzan a tomar una serie de medidas para que las bases proletarias del país les siguieran apoyando frente a la antigua oligarquía.


Poco dura la alegría en la casa del pobre y el 18 de julio de ese mismo año se sublevan varios generales contra el gobierno de la república, que prácticamente desaparece ante la fortaleza de los partidos de izquierda. La intentona golpista fracasa, ya que no consiguen vencer en tres cuartas partes del territorio español. El pueblo se hace con armas y defiende sus intereses en milicias sindicales y políticas (mi abuelo entre ellos, que se fue con las Juventudes Socialistas Unificadas a defender Madrid con tan solo 18 años). El general Franco con el ejército de África llego enseguida a las puertas de Madrid y su defensa se organizó de una manera heroica. Franco tenía el apoyo de Italia, Alemania y Portugal, además de la ayuda económica que le proporcionaron muchas empresas inglesas y estadounidenses por miedo a una revolución en España. Mientras la revolución se fue fraguando en el lado republicano, con la fortaleza de la CNT (anarquista) y el POUM (trotskista), ellos consideraban que si iban haciendo una revolución a la vez que la guerra, el proletariado al otro lado de sus líneas lucharían desde el interior de la zona nacional para que les liberara la revolución. Esto no ocurrió, más que nada porque las tropas franquistas se dedicaron a matar y meter en campos de concentración a todo aquel en sus territorios que perteneciera a un partido o un sindicato. Hubo masacres escalofriantes y un atraso tristísimo al camino del proletariado español.

La República se fue rehaciendo del primer golpe y el gobierno de Largo Caballero logró unir a todas las ramas de su zona, tuvieron la importante ayuda de la URSS, que permitió contrarrestar algo la ayuda extranjera que tenían los nacionales, además la Internacional Comunista también hizo un llamamiento al proletariado mundial para ayudar a la República: franceses, italianos, alemanes, ingleses, americanos y un largo etcétera de nacionalidades vinieron a prestar sus servicios a la democracia española agrupados en las Brigadas Internacionales. Pero la guerra se iba perdiendo, Franco después de no poder tomar Madrid se dirigió al norte y conquistó el P. Vasco, Cantabria y Asturias, su siguiente objetivo fue llegar al Mediterráneo. La zona republicana pasó por una gran crisis al ser expulsado el POUM del gobierno e ilegalizado con la acusación de ser un agente doble, era mentira, lo real es que Stalin no quería partidos afines a su enemigo Trotsky y como a la República le estaba dando todo tipo de ayuda pidió esta contrapartida, esto hizo que Largo Caballero dimitiera y que se produjeran “los sucesos de mayo” en Barcelona, donde se intentó eliminar el gran poder que la CNT tenía (aliado del POUM) y llevó a conflictos armados dentro de la ciudad. A partir de este momento Negrín se hizo con un gobierno que tenía un fuerte protagonismo del PCE. Se intentó contener a Franco en Belchite y llegaron a conquistar Teruel, pero el avance franquista era imparable con la cantidad hombres, materiales y dinero que le llegaban desde el exterior.



“El comité de No Intervención” que impulsó Francia solo perjudicó a la república ya que los gobiernos fascistas no lo respetaban. Cuando los nacionales llegaron a Vinaroz y separaron la zona republicana, el gobierno legítimo encabezado por Negrín, hizo su última gran apuesta con la batalla del Ebro, la más grande y sangrienta de toda la guerra, se perdió y con ella la esperanza en que la república venciera esta guerra. Catalunya fue la siguiente en caer sin apenas resistencia y con un monumental éxodo de republicanos que salía hacia Francia ante el temor real de que los nacionales los mataran. Negrín quiso resistir a ultranza y para ello regresó a Madrid y, posteriormente, fue con su gobierno a Elda (mi ciudad), Negrín confiaba en que pronto habría una  guerra europea en la que se podría englobar la española y entonces sí que lograrían los apoyos de las democracias occidentales. Esto le trajo muchos enemigos de generales derrotistas y que finalmente dieron un golpe de estado dentro de la zona republicana con Casado a la cabeza y con la ayuda de Besteiro (del PSOE igual que Negrín), republicanos y anarquistas. Su intención era negociar con Franco, pero este solo permitió que algunos altos mandos militares se fueran al exilio. El 1 de abril de 1939 terminó la guerra de España, primera parte de la segunda guerra mundial, y comenzó la represión, el asesinato y la reclusión de todos aquellos que habían defendido la legalidad republicana y habían querido un futuro mejor para este país, estos crímenes se dieron en mayor medida en los años cuarenta, pero se alargaron en el tiempo hasta los últimos días del dictador Francisco Franco.



Desde el inicio del golpe de estado de Franco, que provocó la guerra fratricida en España, hubo represión en las retaguardias. La diferencia fundamental entre uno y otro bando fue que, mientras en la zona republicana se ajustició a la mayoría de personas de una manera incontrolada que el gobierno republicano quiso frenar, en la zona fascista existía un plan de exterminación del enemigo político apresando y asesinando a todo simpatizante de la república. Es más, una vez terminada la guerra la represión continuó, se quería insuflar miedo y desesperanza en la sociedad; torturas, paredones, robos de bebes, campos de concentración, “paseíllos”, años de cárcel en centros repletos e infecciosos.

Cada día una lista de nombres en la que podías estar, te nombran, te animan tus compañeros, miras los pasillos repletos de la prisión, te llevaban a un frio camión, un camino lleno de baches y tristeza, mil pensamientos recorren tu cabeza, paras en la tapia de un cementerio, un pelotón preparado para dispararte, un sargento dispuesto a dar la orden de ejecución y rematarte, los miras a la cara, un cura te ofrece salvar tu alma, te niegas, le escupes, lo ignoras o lo aceptas, te da tiempo a un grito que sientes como un epitafio: “¡Viva la República!”,  “¡Muerte al fascismo!”,  “¡Viva la lucha de clase obrera!” o más enrabietado “¡Franco cabrón!”, luego hablan ellos “¡Apunten!” y ves el arma que te mira a ti, ves los ojos de tu verdugo, unos inseguros, otros orgullosos, otros avergonzados, alguno dubitativo, miras alrededor en busca de esperanza y no la hayas cuando escuchas “¡Fuego!” y eso es lo que ves salir del cañón que te apuntaba, caes al suelo y te quejas de la herida, oyes los gritos de los que a tu lado comparten tu suerte, tu boca y cara está llena de tierra y sangre, ves la lúgubre noche apenas iluminada por un farol y el sonido de una pistola al disparar suena atronadora cada vez más cerca, “¡pum!”, “¡pum!”, “¡pum!”, hasta que finalmente ese estallido acaba con tu vida y solo queda de ti una bala llena de sangre incrustada en el muro del cementerio, la huella, más o menos profunda, que hayas podido dejar en los que conociste y la admiración de las personas que os valoramos por vuestro coraje y vuestra entrega hasta el final. Ahora su cuerpo estará en una de las cientos de fosas comunes que hay en este país, pero su esfuerzo y entrega siempre será una motivación más para los que luchamos por un mundo más justo.



Ante esta represión del “generalísimo” victorioso, por la gracia de Dios, en la cruzada contra el enemigo rojo-judeo-masón, hubo quien intentó exiliarse y acabó en campos de concentración franceses o alemanes, hubo quien se puso una camisa azul de Falange a modo de salvavidas, quien continuó su miserable vida olvidándose quien fue, también los hubo que se creyeron vencedores y continuaron siendo oprimidos por los mismos de siempre y hubo una minoría, que en otros países serían tratados como héroes, que comenzó una guerrilla en los montes desde el momento que comenzó la contienda. Los “guerrilleros” fueron las personas que siguieron luchando cuando parecía todo perdido. Desde que empezó la guerra, comenzó el terror de la represión y se formaron grupos guerrilleros para escapar del sanguinario régimen. Terminada la guerra se asentaron en zonas de difícil acceso e intentaron instaurar un sistema justo en el que la sociedad no fuera ni humillada, ni reprimida, ni explotada. Cuando la segunda guerra mundial estaba finalizando, el sur de la Francia liberada estaba controlado por “maquis” de origen español, republicanos que se habían unido a la resistance, el PCE instalado en Toulouse manejaba las acciones de esta guerrilla frente a los nazis. En un vacío de poder existente por la guerra, los dirigentes del PCE que controlaban la UNE (Unión Nacional Española) asociación del exilio republicano, consideraron oportuno hacer una invasión guerrillera al Valle de Arán. Su idea era tomar los pueblos del valle (es más fácil llegar a él por Francia que por España), tomar el túnel que lo une a la península e instaurar un gobierno republicano provisional, teniendo como capital a Viella. Después de esto, las potencias aliadas ayudarían a tirar a Franco y a instaurar la democracia en España. Bueno, pues entraron grupos guerrilleros por toda la frontera franco-española para despistar al ejército y entraron en el Valle de Arán; un grupo de unos 2.000 guerrilleros que tenían que tomar el túnel no lo hicieron y al otro lado les esperaba una división de ejército franquista. La dirección del partido se opuso a esta acción y mando a Carrillo para hacérselo saber a los que se hallaban allí y las potencias europeas no movieron un dedo mientras esto sucedía. Así que se perdió una buena oportunidad y Europa, sobre todo Francia, traicionó a los republicanos españoles que lucharon contra el fascismo en la IIGM, a los que se les había prometido que Franco también caería.



El Partido Comunista continuó su lucha, por medio de guerrillas, contra Franco. Muchas personas que venían de la guerra europea se encontraron con un panorama bien diferente en España. La represión llevada a cabo por Franco, el miedo que había sembrado, hizo efecto. Se cortó de raíz la Gran Marcha española, se eliminaron las personas más implicadas, más inteligentes, a los responsables de partidos y sindicatos de todos los pueblos y ciudades, el que no estaba muerto estaba exiliado, el que no escondido y los demás muertos de miedo. Todo esto logró que la moral de la población bajara y que la mayoría se diera por vencido. El escaso apoyo que tuvieron los maquis en la población hizo que su empresa fracasara, ya que los enlaces de la guerrilla fueron duramente reprimidos y las zonas donde esta actuaba estaban totalmente militarizadas. A finales de los 40 el PCE cambió la estrategia y los que continuaron con la lucha hasta mediados de los 50 se les “abandonó” en cierta manera, ya solo les quedaba la cárcel o el exilio.

Mientras el Régimen nacional-católico se iba asentando en el plano internacional, a pesar de haber ayudado a Hitler en la IIª Guerra Mundial con la División Azul y la venta de materias primas para los países del Eje, las potencias vencedoras lo admitieron en el plano internacional por su fanático anticomunismo. Otra estocada más para los que luchaban por la libertad en nuestro país, los que fueron traicionados por todos. España, poco a poco, iba mejorando su situación económica gracias al turismo extranjero que llenaba las playas de nuestra costa, la producción industrial barata por los pocos derechos laborables existentes, la alta emigración a Europa que permitía traer capitales y que no hubiera apenas paro y con la construcción destrozando cualquier pueblo o ciudad que pudiera. La corrupción era bestial, las capas altas de la sociedad no pagaban a penas impuestos y el desarrollo social del estado inexistente.



Pero la sociedad ya estaba cansada de la sangrienta dictadura, comenzó el periodo de más huelgas y manifestaciones de la historia del Régimen. Aunque los movimientos estudiantiles estuvieron muy activos durante mucho tiempo, en los años 50 comienzan a haber huelgas en las universidades, es a partir de finales de los 60 cuando comienza a haber una oposición firme en contra de Franco en el interior de España. La creación de las Comisiones Obreras por parte del PCE y su integración, poco a poco, en la estructura del Sindicato Único Vertical franquista hace que en los sectores industriales se comience a luchar por medio de huelgas por un sistema democrático. Las universidades están fuertemente influenciadas por diferentes ideologías de izquierda y “Mayo del 68” se convierte en una inspiración para todos ellos. El miedo iba desapareciendo conforme envejecía el dictador, muchos jóvenes veían como algo lejano la guerra y la mayoría no la había vivido. La represión continuaba, en los calabozos de la Puerta del Sol se torturaba, encerraba y asesinaba a la oposición, a Julián Grimau lo lanzaron en el año 63 por una ventana y luego lo fusilaron, con el beneplácito de Fraga que explicó lo sucedido al ser ministro de información. Pero fueron muchos más, muchas personas anónimas que lucharon por un mundo mejor; Salvador Puig Antich o Heinz Chez mientras vivía el dictador. O los 5 de Vitoria que fueron disparados por la policía cuando salían de una asamblea o Teófilo del Valle en el movimiento asambleario en la huelgas del calzado en Elda, estos últimos fueron asesinados siendo Juan Carlos de Borbón Rey y Fraga ministro de interior.



Durante toda la dictadura el PCE había sido el único partido que había hecho una oposición real al Régimen. En los años 70 intenta la unión con otros partidos de la oposición democrática, pero sus maniobras iban a ser en balde. Primero ETA acaba con uno de los más importantes dirigentes del Franquismo, Carrero Blanco, por lo que Juan Carlos de Borbón parece ya totalmente encaminado a la jefatura de estado ya que Franco lo nombró heredero. El 20 de noviembre de 1975 muere Franco; ante la presión de la calle, muchos dirigentes franquistas se dan cuenta que van a perder el poder antes o después, por ello se cambian de chaqueta y se hacen pasar por demócratas. Este es el caso del propio ciudadano Juan Carlos, Fraga, Suarez, Calvo Sotelo y tantos otros que se integraron en las filas de Alianza Popular y Unión de Centro Democrático y luego del Partido Popular. Utilizaron las leyes franquistas para reformar el régimen y conseguir una democracia de mínimos, donde la misma oligarquía compartiera poder con nuevos partidos políticos. El PCE descolocado por estas acciones perdió la iniciativa, tuvo que admitir la monarquía y serenó su discurso, esto, unido a tener una cúpula anciana que venía del exilio, le llevo a conseguir unos malos resultados electorales en las primeras elecciones democráticas, el PSOE le adelantó por mucho con un joven Felipe González que consiguió la secretaría general por medio de trampas ante los socialistas históricos y estando bien financiado por la socialdemocracia europea. Aunque en estas elecciones ganó el continuismo de la UCD con Suarez a la cabeza.



Se hizo una constitución entre todos los partidos que en muchos sentidos es flexible y en otros muy rígida. La situación económica del país es desastrosa y se hacen los pactos de la Moncloa, que desunen más al PCE ante todo lo que tienen que ceder. Cada vez la situación es peor en el país, el ejército está intranquilo y se escuchan “ruidos de sables”, el rey pierde la confianza en Suarez y fomenta un golpe de estado con su amigo Armada a la cabeza y todos los partidos políticos en el gobierno salvo el PCE. El 23 de Febrero de 1981, en la toma de posesión de presidente del gobierno por parte de Calvo Sotelo ante la dimisión de Suarez, Tejero entra en el congreso a golpe de pistola, él pensaba que se iba a volver a un régimen como el franquista, y por desavenencias con Armada, al final, fracasa el golpe, ya que el Juan Carlos se desmarca y se anota la jugada como que él fue el que acabó con el golpe de estado.



Nuestra modélica transición solo fue una cambio de careta de las oligarquías para seguir teniendo el control y el golpe de estado sirvió para volver a insuflar miedo en la población y que no exigiera nada, que se contentara con lo que tenía.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

La Gran Marcha V



El periodo de entre guerras se puede dividir en dos; la primera parte es conocida como “los felices años veinte”. La Gran Guerra había devastado tanto el continente europeo que ahora solo se podía tirar hacia arriba. Gran Bretaña y Francia se servían de las capitulaciones de Versalles, en las que recibían compensaciones económicas por parte de Alemania, para reactivar sus cuentas y sus mercados. En contrapartida Alemania se veía hundida, la revolución espartaquista fracasó por culpa del ejercito y de las potencias vencedoras ¿Podríamos imaginar que hubiera pasado si Rusia (agraria) y Alemania (industrial) hubieran conseguido regímenes socialistas en el mismo momento histórico? Quizá nosotros no, pero franceses, ingleses y americanos se ve que sí y ayudaron a que esto no sucediera por medio de la extorsión y el apoyo al ejercito ultraconservador alemán.

En Rusia se funda la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, los rusos rojos vencen a los blancos cinco años después de la revolución bolchevique, una guerra que desangró el país y que apenas dejó que Lenin gobernara como hubiera querido este nuevo estado socialista. Al finalizar la guerra civil rusa, Lenin ya está muy enfermo y, prácticamente, no tuvo tiempo de plasmar sus ideas de una manera directa en la nueva URSS. La lucha por ocupar su lugar se muestra como una pelea interna entre Trostky y Stalin, ocupando este último las riendas al ser más hábil entre las cúpulas de poder. Trosky parecía el favorito y todavía sigue habiendo una gran polémica de como no llegó al poder, tenía un corte más intelectual y consideraba que la revolución debía de continuar hasta englobar a todos los países del mundo, para así poder llegar a un socialismo real, se dice que era el favorito de Lenin y del pueblo. Pero el que llegó al poder fue Stalin y estaría en él hasta el día de su muerte; Stalin tuvo muchos problemas derivados de la guerra civil y de las disputas internas por el poder, realmente hubo un boicot por parte de mucha gente que quería continuar teniendo los privilegios que había perdido, para ello negociaban con los países capitalistas en busca de fondos, destruían cosechas y hacían atentados contra infraestructuras para perjudicar el desarrollo de la nueva república. Sumando esto, al hecho de las peleas internas por lograr el poder, Stalin consiguió ver enemigos en demasiados sitios e hizo purgas en el estado con el fin de afianzar su poder y el de la nueva URSS. Las purgas existieron y son condenables, en este nuevo paso dado por la humanidad lo lógico era intentar convencer, mostrar que no se era como los países capitalistas (Que hicieron purgas parecidas en sus territorios contra comunistas, socialistas y anarquistas), pero bien es cierto que la propaganda capitalista las aumentó y es uno de los lastres que el comunismo lleva en su recuerdo. Es muy difícil convencer a príncipes y alta y mediana burguesía de que el interés común debía de prevalecer sobre el individual y que la actitud agresiva de esta clase ayudó y facilitó su confinamiento. Pero considero que se tenían que haber tomado medidas de todo tipo antes de llegar este tipo de terror, para continuar teniendo esa superioridad moral de quien hace las cosas por mejorar la sociedad. A pesar de todo ello, la URSS pasó a ser una de las grandes industrias mundiales gracias a la modernización del país y a la mejora de la vida de sus gentes, continuó siendo el faro del proletariado mundial y fomentó el internacionalismo creándose partidos comunistas por todos los países del mundo, englobados en la Internacional Comunista.



En el año 29 todo cambió con el Crack que sufrió la bolsa de Nueva York, el conocido como “Jueves Negro” (24 de octubre de 1929). La gente en EEUU en vez de ahorrar, lo invertía todo en bolsa, ya que al poco tiempo multiplicaban su dinero, se empezaban a pedir créditos para comprar más acciones y al final llegó un momento en el que la población ya no podía comprar más, entonces vieron como se estancaban las cotizaciones y empezaron a sacar el dinero vendiendo las acciones, lo que llevaba a que cada vez valieran menos, hasta que ya no valían nada y mucha gente se quedó en la ruina, no podían pagar créditos, no tenían ahorros y les embargaron sus bienes (¿os suena?). Una gran parte de la población estadounidense quedó en la ruina y Roosevelt aplicó los New Deal para estimular la economía por medio de la inversión pública, tal y como Keynes expuso en sus teorías. Con ello se reactivaba el país y se le daban algunos derechos a la clase trabajadora ante el miedo a una revolución.



Esta crisis puso en jaque al sistema, el parlamentarismo nada pudo hacer para atajar los problemas sociales que surgieron y el pueblo exigía nuevos caminos para la emancipación del proletariado. Las ideas se radicalizaron y las capas más humildes, afiliadas a sindicatos y partidos revolucionarios, exigieron que se acabara con esa oligarquía que manejaba todos los países. Los grandes empresarios, los nobles que continuaban ostentando el poder y el clero ante el temor de que el capitalismo fuera sustituido por el comunismo, socialismo o anarquismo; se aliaron con la derecha más renovadora y más radical, en muchos países se implantó el fascismo como medio de impedir un revolución proletaria y acabaran con toda esa cúpula dirigente en la sombra y en las instituciones. Mussolini ya había abierto brecha a principio de los años 20 en Italia, pero este mismo proceso se vio en Alemania.

Hitler llevaba mucho tiempo repartiendo su mensaje de odio por todo el territorio germánico; la culpa de la crisis la tenían los socialistas (que con sus gobiernos en los años 20 no consiguieron que los obreros vivieran mejor), comunistas y anarquistas que eran los culpables de no haber ganado la Gran Guerra, también los judíos porque eran grandes financieros en todo el mundo y se llevaban el dinero de los alemanes, pero sus mensajes para acabar con la República de Weimar se movían en todas las direcciones ya que englobaban también a gitanos, discapacitados y homosexuales. Este mensaje caló rápidamente en la sociedad germana, ya que al alemán medio lo mostraba como una victima de todo lo anterior, además de ser un discurso simplista, vacío de contenido y populista. Cada vez más, aumentaba su poder parlamentario, hasta que en 1933 se le encarga formar gobierno, los conservadores le apoyan ante el miedo de una revolución. Casualmente se quema el parlamento una semana antes de unas nuevas elecciones (la campaña había sido monopolizada por el partido Nazi, coartando el derecho de reunión de los demás partidos e impidiéndoles salir en los medios), Hitler pide al parlamento una ley de excepción ante lo ocurrido (que limita casi todos los derechos de una democracia) y encarcela a todos los parlamentarios comunistas y algunos socialdemócratas. A partir de ahí todo se acelera, se ilegalizan los partidos y sindicatos (los partidos de derecha se disuelven ellos mismos) y se generalizan las patrullas de “camisas pardas”. Con la muerte de Hindenburg, Hitler pasa a ser declarado Führer y se crea el tercer Reich. Se rearma el ejército, ante las quejas de los países vencedores en la guerra y la Sociedad de Naciones y comienza expandirse absorbiendo Austria y Checoslovaquia.



En Francia hay un miedo terrible a una guerra civil por la radicalización de ideas y por eso deja tirada a la República Española en la guerra de España, Gran Bretaña coquetea con Hitler, sobretodo por sus ideas anticomunistas y muchos países se alían con él como la Italia fascista, Austria que se integra en el Tercer Reich, Hungría, Rumanía, Bulgaria y Japón. La URSS ante el peligro que le supone tener a un país fascista tan cerca y el riesgo que ello implica, intenta sin éxito una alianza con Francia y el Reino Unido, estos países no quieren tener relaciones con esta potencia que esta luchando por acabar con las clases sociales. Por lo tanto se da el hecho más extraño y triste en la historia de la URSS, firmando con la Alemania Nazi un pacto de no agresión y se dividen los países entre uno y otro para su anexión. Polonia iba a ser la perjudicada en todo esto, ya que la 2ª Guerra Mundial comienza con la toma de este país por parte de Alemania y la URSS dos semanas después. Reino Unido y Francia le declaran finalmente la guerra a los nazis al advertirles en reiteradas ocasionas que no lo hiciera y después de permitir que España cayera con la ayuda nazi e italiana, que Austria se integrara en Alemania y que Checoslovaquia fuera completamente tomada, a pesar que solo tenía permiso Hitler en anexionarse los Sudetes, unas tierras pobladas mayoritariamente por alemanes.

El ejército alemán llevaba tiempo aumentando de tamaño, a pesar de que se lo prohibían los acuerdos de Versalles, y era el más moderno de la época. Poco le había costado tomar Polonia, y con el pacto de no agresión con la URSS y la alianza con Rumanía, Hungría y Bulgaria, ese frente ya lo tenía cerrado. Por lo tanto, puso los ojos en Francia. Nuestros vecinos se consideraban con el mejor ejercito del mundo al vencer en la Primera Guerra Mundial, construyeron la “Línea Maginot” (un montón de túneles, bunkers y fuertes que con pocos hombres podían resistir un ataque en la frontera con Alemania), pero de nada les iba a servir ya que la tropas de la Wehnrmacht avanzaron en menos de un mes tomando Holanda, Bélgica y al entrar por la zona escarpada, montañosa y boscosa de las Ardenas, consiguieron hacer una bolsa (entre el canal de la Mancha, la líneas del frente belga y se internaron en Francia hasta el mar) con las mejores divisiones inglesas, francesas y belgas de casi medio millón de hombres, que solo pudieron escapar del enemigo por mar hacia Gran Bretaña. Francia fue tomada en muy poco tiempo y se le obligó a su gobierno a firmar el armisticio en el mismo vagón de tren donde lo hicieron los alemanes al final de la IªGM. Francia tuvo derecho a un gobierno títere en Vichy y perdió dos tercios de su territorio. De Gaulle desde Londres llamó a los franceses a la resistencia, donde destacaron muchos republicanos españoles exiliados y que hasta ese momento fueron tratados como ratas.



En esta fase de la guerra, Alemania vencía y tenía a Inglaterra contra las cuerdas, tomó Noruega, Dinamarca, Yugoslavia y Grecia. En ese momento (junio de 1941) decidió ir a por los yacimientos petrolíferos del Cáucaso, en la URSS. Así rompía el tratado que habían firmado los dos países y comenzó el fracaso de Alemania; en Stalingrado se paró a los alemanes y allí perdieron la guerra. Moscú y Leningrado habían conseguido mantenerlos en las afueras, pero en la batalla de Stalingrado se les consiguió derrotar.


En diciembre de 1941, EEUU es atacado por Japón, ante la asfixia comercial a la que se veía sometido este Imperio desde que conquistó parte de China y EEUU, Países Bajos y el Reino Unido le hicieron un embargo comercial (1937). Los japoneses acabaron con la flota del Pacífico norteamericana en Pearl Harbor y les dio una excusa para entrar en la guerra. El esfuerzo bélico estadounidense es grandísimo, aunque en un primer momento se centra en su guerra con Japón, llevan la iniciativa de desembarcar en el norte de África y después en el sur de Italia.

La URSS, hasta ese momento, es la que está llevando todo el esfuerzo de la guerra en Europa, les va ganando terreno a los alemanes y pide a los aliados que creen un frente de batalla por el Este. Así en junio de 1944 desembarcan en Normandía, con una maquinaria de guerra impresionante por parte de los aliados.

Hitler ve que su final se acerca y aumenta la represión en los territorios que están bajo su mando. Aunque desde el inicio de su mandato ya había campos de concentración, muchos comunistas, judíos, gitanos, socialistas, discapacitados y homosexuales (muchos eran también republicanos españoles que se encontraban exiliados en campos de concentración franceses al inicio de la guerra y de los que pocos sobrevivieron) eran confinados allí para hacer trabajo de esclavos, experimentos científicos o, simplemente, eliminarlos en los campos de exterminio. Ahora tiene cierta prisa por acabar con ellos y se planea la Solución Final, la eliminación de todos los judíos que pudieran en cámaras de gas.



En agosto de 1944, la 9ª Compañía de la 2ª División Blindada del ejército de la Francia Libre, conocida en todos los idiomas como “La Nueve”, entra en París, al ser la punta de lanza de esta división, y la toma sin prácticamente combatir, ya que la Resistance había hecho bien su trabajo y ya tenía la ciudad más o menos preparada para la llegada de las tropas de Leclerc. “La Nueve” Estaba compuesta mayoritariamente por republicanos españoles y tuvo una gran importancia en esta división, ya que tenían experiencia en combate y creían firmemente en que los franceses después les ayudarían a ellos.

Poco a poco se van liberando todas las ciudades conquistadas por los nazis. Berlín es tomada por los soviéticos en Mayo de 1945 y el 9 de este mes se da por concluida la guerra en Europa contra los países del Eje. Los movimientos comunistas de partisanos y maquis habían tenido gran importancia en la derrota alemana e italiana, ya que estuvieron desestabilizando la retaguardia de todos los países. En Italia lograron capturar y matar a Mussolini y en todos los países habían grupos de resistencia que lograron con su esfuerzo y sacrificio se acabara con la tiranía del fascismo en Europa.



En Asia, la guerra no acabó hasta más tarde, en agosto de 1945 el emperador de Japón se rinde incondicionalmente en un mensaje radiofónico a su país en el que no nombra ni las bombas nucleares que habían caído sobre Hiroshima y Nagasaki, ni la intervención soviética sobre Manchuria y Corea.
Finalmente se hizo una pantomima de juicios en Núremberg, donde se decretaron muchas penas de muerte y años de prisión sobre los dirigentes nazis. Se les juzgaron en muchas ocasiones por hacer cosas que los ejércitos aliados también habían hecho y, por ejemplo, no se juzgaron las bombas atómicas que los norteamericanos lanzaron en Japón a pesar de que, mayoritariamente, mataron a la población de esas dos ciudades. Por lo tanto, tampoco pueden quedar como unos juicios con demasiado sentido, sin contar con la venganza.

Comenzaba otra era, otros enemigos, otras luchas, otros pasos del movimiento obrero por mejorar su existencia. Pero eso será otro día.

jueves, 8 de noviembre de 2012

La gran marcha IV


El camino que iba andando la sociedad aumenta el ritmo, cada vez los obreros presionaban más a gobernantes y patronos. Las huelgas se convirtieron en medidas de presión, contra los empresarios y la desgastada casta dominante, por una vida digna, por un sueldo justo, por horas y días de descanso, por el derecho a la jubilación, la necesidad de las vacaciones, de la educación y sanidad pública y un largo etcétera. El proletariado comprendió cual era su poder, entendieron que sin un patrón una fábrica podía seguir produciendo, pero sin ellos era imposible.

Ante la fuerza de los sindicatos anarquistas y socialistas, los gobiernos y patrones fueron creando sindicatos católicos y de derechas. De esta manera abrían brecha entre los trabajadores, los dividían y les quitaban fuerza. Se iba inculcando un nacionalismo, con rasgos románticos, que hablaba del pasado heroico de la patria y creaba rivalidades entre los obreros de distintas regiones y naciones. De esta manera se llevaban a los jóvenes proletarios a guerras en África a defender los intereses comerciales de los grandes empresarios, mientras todo lo pintaban de engrandecer el país como en la época imperial (sea cual fuere el país). En Barcelona, en 1909, el pueblo se lanzó a la calle e hizo huelgas para que los jóvenes no fueran a la guerra de Marruecos, la respuesta fue rápida; mandaron al ejército y bombardearon la ciudad desde el castillo de Montjuic, se le llamo la Semana Trágica.

Mientras España intentaba sostener con mano de hierro lo poco que le quedaba de sus colonias (en 1898 pierde Cuba, Filipinas y Puerto Rico), convirtiendo movimientos autonómicos en independentistas, consigue que le den unos cuantos territorios en África (Sahara, Rif y Guinea Ecuatorial). En Europa empiezan a haber tensiones por la irrupción de Alemania e Italia en el marco colonial mundial; hasta ese momento, EEUU intentó hacerse con todos los territorios que pudo en América y en el Pacífico con la rivalidad de Japón. Rusia seguía mirando hacia el Este. Francia e Inglaterra se repartieron la mayoría de África y Asia, permitiendo que Bélgica, Portugal y España tuvieran algún territorio. Lo que no esperaban era la irrupción de un país tan potente como Alemania y, en menor medida, Italia. Esto llevó a muchas fricciones entre las naciones europeas que finalmente llevó a la I Guerra Mundial.


Quiero detenerme este momento para haceros llegar una reflexión que hace mucho tiempo que tengo en la cabeza a raíz de estas colonizaciones, así que os hago esta pregunta: ¿Cuánto vale un ser humano? O ¿Son igual de valoradas las personas según donde nazcan o cual sea su raza? Pues la historia, como la mayoría de elementos de difusión está manipulada, ya que nunca oiremos hablar de los millones de personas que fueron asesinadas sistemáticamente en África por los países europeos, pero sobretodo, por Gran Bretaña, Francia, Bélgica y Holanda; llegaron a lugares donde nadie les esperaba, donde vivían tribus de la misma manera desde época inmemorables, donde cuidaban a la naturaleza porque era su motor de vida y en nombre de la civilización los destruyeron, los masacraron, los esclavizaron y les robaron sus recursos. Esto lo habíamos visto antes en América, aunque con la industrialización y la militarización de gran parte de las primeras potencias mundiales, la crueldad y la soberbia se hicieron dueñas de unos territorios que sufrieron holocaustos similares, si no mayores, a los que sufrieron los judíos en la II Guerra Mundial por parte de los Nazis. En el oeste de los Estados Unidos ocurrió tanto de lo mismo, en la China dominada por los japoneses también y en una larga lista de vergüenza para la humanidad que se nos oculta para que “solo” veamos la barbarie en unos cuantos países, cuando esta manera de eliminar gente se dio en muchas de las naciones que ahora dan lecciones de humanidad y que no han pedido todavía perdón por las atrocidades que cometieron.




Leeremos en cantidad de documentos y libros que la I Guerra Mundial comenzó con la muerte del heredero a la corona imperial del Imperio Austro-húngaro, pero lo cierto es que solo fue una escusa para comenzar un conflicto que todas las partes deseaban con desesperación. Todas las naciones beligerantes tenían intereses territoriales, económicos y propagandísticos. Para Francia y el Reino Unido fue una necesidad empresarial, ya que la industria alemana era mucho más eficaz y les estaba quitando mercado, además los franceses querían recuperar Alsacia y Lorena, territorios perdidos ante Prusia en la guerra de 1870. Alemania se veía asfixiada y el Imperio Austrohúngaro estaba en declive, al igual que el turco. Rusia quería tener más presencia en Europa y tenía una alianza con franceses e ingleses. Italia empezó en el bando germánico y acabó en el vencedor. Y EEUU entró después ya que no le interesaban demasiado los asuntos europeos, pero se dio cuenta de que podía sacar tajada de ellos. Por mucho que nos digan constantemente que la Triple Entente eran los buenos y que la Triple Alianza los malos eso, además de simplista, es mentira. Podemos reconocer que en Francia y Reino Unido tenían cotas de libertad más amplias que las de Alemania o el Imperio Austrohúngaro, lo que sí que es verdad es que el Zar, Nicolás II, además de ser un incompetente, era la cabeza visible de un gobierno medieval, en el que el seguía actuando como padre de los rusos y su figura era casi divina. Lo cierto es que en Alemania se comienzan a ver ideas raciales que con el tiempo se canalizarían en el nazismo. Pero lo que es absolutamente irrefutable, es que fue una guerra burguesa que solo perseguía el beneficio de una élite económica, perjudicando el interés de la mayoría de la sociedad. A los obreros se les engañó con el nacionalismo, con la idea de que iban a defender su país de otro, que no querían que fueran como son, que iba a matar a sus hijos, a violar a sus mujeres y a ellos los iban a esclavizar, da lo mismo el país, da lo mismo la escusas que pusieran, lo real es que en las trincheras de los campos de batalla de toda Europa solo hubieron proletarios y campesinos, ya tuvieran el pasaporte del país que fuera. Mientras, los grandes gobernantes, burgueses y nobles, dirigían las operaciones desde retaguardia sin importarles un carajo que les pasara a esos hombres que, con toda seguridad, enviaban a morir.



La revolución rusa de 1917 se engloba en esta guerra; el hambre hacía mella en todo el país, los obreros eran enviados a las trincheras de la guerra sin tener idea de coger un fusil y sus mandos obsoletos, nobles con ganas de gloria, les obligaban a emprender misiones suicidas ante un ejercito más poderoso que el suyo. En las ciudades se trabajaba prácticamente gratis, apenas tenían comida para sobrevivir y en el duro invierno estepario las casas no tenían combustible para calentarse. Las manifestaciones se reprimían duramente y la autoridad del Zar estaba en entredicho. El pueblo ruso, finalmente, se levantó contra el sistema en febrero de 1917 y lo derrocaron. Se intentó implantar un sistema parlamentario burgués, al estilo de sus aliados. Pero el pueblo, cada vez más consciente de que este sistema era más de lo mismo, comenzó a organizarse en soviets; eran asambleas populares de obreros, campesinos y soldados que comenzaban a elegir a sus líderes. Trotsky era el soviet de Petrogrado y comenzó a crear un ejército Rojo con el cual defender los intereses de los obreros. Lenin, el líder e ideólogo de los bolcheviques, en abril lanza sus tesis que se resumen en; la tierra para el que la trabaja, el fin de la guerra y todo el poder para los soviets. En octubre de 1917 se hace una asamblea general de los soviets en Petrogrado y después de que el gobierno provisional burgués incumpla muchas de sus promesas, el pueblo ruso, con a los soldados y marineros venidos del frente, toman el Palacio de Invierno en la capital rusa y esto se extiende a todas las grandes ciudades, como Moscú. Los bolcheviques, con su guardia roja, se hacen con el control del país, aunque habían sido ayudados por anarquistas y mencheviques. Los obreros se hacen con el país y sus decisiones, con Lenin a la cabeza, están encaminadas a mejorar la vida de los que siempre perdieron; salen de la guerra, nacionalizan tierras y fábricas, los soviets son el órgano de decisión y todas las medidas tomadas son para mejorar la vida de la gente. Quienes salieron perdiendo con este cambio, toda esa nobleza y burguesía rancia, junto a la iglesia ortodoxa rusa, se introducen en el interior de Rusia y comienzan una guerra civil con el propósito de recuperar sus bienes y privilegios, se hicieron llamar rusos blancos y recibieron ayuda de EEUU, Gran Bretaña y Francia, ya que temían que en sus países pasara lo mismo y el proletariado se hiciera con el poder. Esta guerra civil rusa tuvo muchas contrapartidas, como luego veremos.



Toda la oligarquía económica mundial había organizado esta guerra y era la gente de a pie la que lo sufría. La guerra acabó porque finalmente la clase obrera comenzó a hacer huelgas, a desertar de los campos de batalla, a movilizarse en retaguardia, las familias de los caídos salían a la calle para que no sufrieran los demás tanto como lo estaban haciendo ellos con la perdida de sus seres queridos. La guerra estaba estancada y la presión del pueblo fue la que acabó con la I Guerra Mundial, en Alemania el poder de los trabajadores fue en aumento y lucharon por acabar con aquella barbarie, por esto fue por lo que dieron la guerra por perdida y años después Hitler echaría a comunistas, socialistas y anarquistas las culpas de haber perdido aquella guerra. El pueblo, envalentonado por la victoria de los bolcheviques en Rusia, luchó por cambiar la sociedad alemana, con Rosa Luxemburgo y los espartaquistas a la cabeza, estuvieron a punto de instaurar un régimen socialista, pero la traición de algunos compañeros y el ejército acabaron con ellos. Alemania fue juzgada como única responsable de la I Guerra Mundial y todo el país fue humillado por las potencias de la Entente, que no asumieron su culpa, y sembraron el germen del nazismo en el país germano. Italia consideró que su victoria fue mutilada e intentó atajar los problemas con los obreros colocando a un fascista como Mussolini en el poder, el rey de este país no lo quitaría de ahí hasta que ya estaban invadidos por los americanos en la II Guerra Mundial. EEUU, Francia y Gran Bretaña estaba contentísimas de haberse conocido y creyeron que habían acabado con todos sus problemas y se erigieron en dueñas del mundo.

Se vivió una época muy convulsa en todo el mundo; en España, que se había beneficiado de la guerra al no haber entrado, tenía que volver a competir con las principales potencias mundiales y su economía se veía perjudicada, los obreros españoles también tuvieron inspiración en la revolución rusa y salieron a la calle a pedir más democracia, hicieron más huelgas pidiendo más derechos y, finalmente, cuando los escándalos asolaban a la monarquía, el rey Alfonso XIII permitió que hicieran un golpe de estado militar, con una idea conservadora de lo que tenía que ser la sociedad e ilegalizando a toda oposición de izquierdas (partidos, sindicatos y asociaciones).

La Sociedad de Naciones se creo con la idea de solucionar los conflictos por medio de la diplomacia, pero cada día eran más las tensiones que se tenían entre los países. Italia quería más territorios, Alemania fue desmilitarizada prácticamente, Austria y Hungría se separaron y perdieron gran parte de su territorio, Francia se regodeaba de su victoria humillando a Alemania, el Reino Unido volvió a ser la gran potencia colonial y EEUU continuó con la vista puesta en su continente, como antes de la guerra, e hizo y deshizo cuanto quiso en el América. Pero nació una ilusión, se creó un sueño para los obreros, un lugar donde todo se hacía por el proletariado y donde las esperanzas de la humanidad pusieron sus ojos.

viernes, 26 de octubre de 2012

La gran marcha III


En el anterior escrito, me guie más por la oficialidad histórica, pero hay que tener en cuenta que, mientras el imperio hispánico perdía toda su musculatura y aparecían nuevas potencias en Europa, hubo muchos tipos de revueltas con los que la masa campesina, mayoritariamente, se intentó desatar del yugo nobiliario y eclesiástico al que se veía sometido. Cabe destacar revueltas como la de “Els segadors” en Cataluña, que con el paso del tiempo y la limpieza romántica que se hizo en el s. XIX quedó como una rebelión nacionalista de independencia, pero su nombre lo dice todo y su queja estuvo encaminada al hambre que estaba haciendo mella en los principados catalanes, ya que la guerra contra Francia, englobada en la Guerra de los 30 años, había llevado el frente de batalla a los Pirineos y los tercios se instalaron allí tomando todo lo que necesitaban, esto creó gran indignación y se buscó responsables entre la nobleza, luego esta se alió con Francia, para finalmente volver al bando hispánico. Antes Les Germanies y los Comuneros, también se rebelaron contra Carlos V y manipularon y empujaron a muchos campesinos para luchar por nobles, que para nada querían que estos vivieran mejor. En religión, hubieron revueltas como la de los husitas en Bohemia que buscaban volver a los inicios de pobreza del cristianismo, al igual que muchos de los protestantes, pero al final cada una de estas nuevas religiones faltaron a sus principios y continuaron estando muy cerca de los centro de mando de cada reino. Una de las rebeliones que más me gusta de esta época es la de los Maulets; en plena guerra de Sucesión al imperio hispánico; en el Reino de Valencia los campesinos se alzaron contra sus señores ante el desgobierno que había provocado la guerra. Fueron aplacados sin piedad tanto por las tropas del Archiduque Carlos como por las de Felipe V. Pero enseguida las revueltas y rebeliones serían sustituidas por revoluciones.


América del norte había sido colonizada por Inglaterra y Francia, en una guerra a mediados del siglo XVIII en la que vencieron los británicos, la presencia francesa ya fue más testimonial que real. Las tierras por las que lucharon gozaban desde la llegada del Mayflower, con puritanos ingleses, de gran autonomía. Sus tierras no eran tan ricas como las que habían encontrado los conquistadores ibéricos, sus nativos eran menos numerosos y no tenían sociedades tan desarrolladas como los incas o aztecas y su subsuelo no tenía esos grandes filones de plata y oro. Esto hizo que la esclavitud no se extendiera tanto, ya que no había tanta población autóctona y que los que colonizaran esas tierras se convirtieran en pequeños propietarios. Al Imperio Británico poco le importaba lo que se hiciera allí, ya que no reportaba tantas riquezas a la metrópoli como otros territorios (Jamaica, por ejemplo, fue colonizada de la misma manera brutal que lo hacían los reinos hispánicos y daba más dinero a la corona). Esta dejadez de los ingleses por lo que se hiciera en las 13 colonias americanas llevó a que estás se asentaran en el terreno con una idea económica muy parecida a la europea, pero sin una nobleza lastrando. Las colonias sureñas necesitaron esclavos, comprados en África, para cultivar sus grandes extensiones y en el norte se comenzó a crear una industria para satisfacer el mercado interno de las 13 colonias, prácticamente ya eran independientes antes de su guerra. La guerra de independencia, solo fue una reacción al aumento de impuestos y la prohibición de la exportación en algunos productos. En ese momento, se planteó la necesidad de pertenecer a un imperio que les había dado de lado, con la ayuda de Francia y, en menor medida, España, comenzaron a luchar por una independencia en la que la clase más favorecida fue la burguesa. Se continuó con la esclavitud y se proclamaron unos derechos del ciudadano, donde una de las bases de la sociedad fue la propiedad privada, habían muchas tierras al oeste para los que vinieran de fuera y su modelo expansionista se proyecta hasta nuestros tiempos.




Esta independencia tuvo muchos efectos, el primero fue que Francia quedó casi en la ruina ayudando a los nuevos Estados Unidos de América en su independencia. La población francesa pasaba hambre y había un gran malestar por la vida de la corte en Versalles. La, cada vez más amplia, burguesía tenía ansias de poder y el malestar se vio en los Estados Generales que tuvo que convocar el Rey Luis XVI, en este tipo de parlamento medieval se votaba por clases, un voto la nobleza, otro el clero y, finalmente, otro voto el tercer estado (integrado por la burguesía mayoritariamente). Lo primero que se intentó fue acabar con esta forma de votación, pero al no dar su consentimiento el Rey, el tercer estado se autoproclamó Asamblea Nacional y redactó “La declaración de los derechos del hombre y del ciudadano”. Luis XVI hizo que muchas tropas fueran a París y el pueblo, temeroso de que esta asamblea fuera apresada, salió a la calle y fue a tomar la Bastilla, prisión que representaba el absolutismo monárquico. La población francesa, pasó de ser súbditos a ser ciudadanos y lucharon porque sus vidas mejoraran y en ciertos aspectos lo hizo. La abolición del feudalismo fue fundamental, pero la burguesía tenía miedo de que se les fuera las manos la población, así que dictaron leyes proteccionistas a la propiedad privada. El liberalismo fue un paso amplio para que el estado empezara a tener en cuenta los anhelos de la población; Libertad, Igualdad y Fraternidad sigue siendo el símbolo de Francia, pero todavía no se ha puesto en marcha de una manera veraz. Históricamente se dice que luego vino la época del terror, pero lo cierto es que la nueva constitución quitó todo el poder al Rey para dárselo a la burguesía y, finalmente, proclamar una república y guillotinar a la familia real por sus abusos sobre la población; todos los reinos de Europa le declararon la guerra a la nueva república desde el inicio de la revolución, por miedo a que a ellos les pasara lo mismo y, mientras vivió, el rey estuvo conspirando con gran parte de la nobleza para volver al trono y recuperar sus privilegios. Esto hizo, que envueltos en una guerra y con conspiraciones por todos los lugares de Francia, las autoridades tomaran medidas represivas para que la incipiente república lograra continuar su corta existencia, pueden parecer exageradas las medidas que se tomaron, pero fueron necesarias para que la clase dominante francesa durante siglos dejara que el pueblo, poco a poco, lograra ostentar el poder en mayor o menos medida.



Con la caída de Robespierre, se eliminó el sufragio universal masculino, por uno más censitario, el poder de los jacobinos menguó y lo ostentó un directorio que protegió los poderes de la burguesía ante lo que llamaron radicalismo jacobino, que no supuso otra cosa que el intento de dar algunos privilegios al pueblo en vez de a la nueva clase dominante: La burguesía. Este directorio duró hasta la llegada de un gran general llamado Napoleón, que dio un golpe de estado, se proclamo emperador e intentó conquistar toda Europa. Con esto acabaron los diez años de revolución liberal en Francia, si bien Napoleón acabó con muchas de las esperanzas de los más desfavorecidos durante siglos, también es cierto que gracias a sus guerras transmitió el ideario liberal por toda Europa y, que con el tiempo, la mayoría de países pusieron en marcha sus postulados. En España se observa en la Constitución de 1812, que serviría como modelo para las que se hicieron en Sudamérica, a raíz de la independencia que sufrieron estos territorios en el s. XIX. Este modelo para nada era democrático, solo suponía un cambio de papeles en el poder, donde antes la monarquía, la nobleza y el clero eran todopoderosos, ahora reparten el pastel con la burguesía. De hecho, a partir de la caída de Napoleón se intenta volver  a una monarquía en Francia, que las sucesivas revoluciones en territorio galo hacen que caiga. En España, después de la guerra de independencia, Fernando VII vuelve a la monarquía absoluta y no veremos algo de liberalismo, salvo en el trienio liberal, hasta su muerte, en la que su heredera es apoyada por liberales, frente al otro aspirante a la corona, el hermano de Fernando VII: Carlos, que es absolutista y que comenzará una lacra de guerras civiles que iban a asolar a España: las guerras carlistas.


En Inglaterra no se observan tantos cambios, ya que en el s. XVII, hicieron su propia revolución con Cromwell a la cabeza y que finalmente dio más fuerza al Parlamento frente al rey, aunque también se llegó a proclamar una república. Por tanto, la burguesía ya tenía más fuerza en el imperio británico, en el s. XVIII hicieron una ley por la cual quien no pudiera vallarse sus tierras las tendría que vender, con esto se consiguió que gran parte de las propiedades se quedaran en manos de gente que poseía mucho dinero y que se podía pagar esa valla, con lo que se incrementaron sus beneficios y los emplearon en crear las primeras industrias, como habían muchos campesinos que se habían quedado sin tierras, la mano de obra fue fácil de encontrar y barata. Así comenzó la industrialización en Gran Bretaña.



Los obreros, cada vez eran más en las ciudades, y vivían en condiciones infrahumanas, trabajaban niños, mujeres y hombres en jornadas de 15 horas, sin fiestas y por un sueldo ridículo. Lo derechos laborales eran inexistentes y los servicios sociales eran obras de caridad de algunas iglesias y filántropos. Los obreros comenzaron a unirse y se crearon los primeros sindicatos para acabar con estas injusticias. A mediados del s. XIX Marx y Bakunin, en la 1ª internacional, muestran sus ideas de como cambiar el mundo para que todos podamos vivir con dignidad; aquí empieza su andadura el socialismo y anarquismo, aunque estas ideas ya existían de una manera menos teórica. La sociedad empieza tomar conciencia de clase y la solidaridad entre obreros es ya un hecho.


De esta manera, comienza un nuevo reto para la humanidad, la lucha de clases y la emancipación de las masas comienzan a ser un objetivo claro al que hay que llegar. En París, después de una guerra contra Prusia, 1871, se instaura un gobierno obrero, conocido como la Comuna de París, pero que es derrocado en seguida. En España después de la revolución de 1868 y de su fracaso como monarquía parlamentaria, en 1873 se proclama la I República, que hace que en muchos centros industriales con fuerte presencia anarquista, aunque también socialista, se declaren Cantones independientes y se declare una guerra contra ellos, que junto con la carlista y la de independencia cubana, harán que caiga esta forma de gobierno y se reinstalen los borbones en el trono.


La manera más fácil con la que debilitar este incipiente movimiento obrero, es con el nacionalismo, por ello en esta época se evoca a él para que Alemania e Italia se unifiquen, aunque lo realmente importante para las clases altas es tener un país más grande, más fuerte, más poderoso y con mejor comercio. Este nacionalismo se impulsa desde todos los gobiernos del mundo y sirve para que la clase trabajadora no se sienta identificada como una clase internacional, si no que la dividan en territorios y que a sus estratos más bajos se les lleve a la guerra por la patria en África o cualquier sitio por colonizar, para conseguir más riquezas para los de siempre. Así empezaría el siglo XX, con lo que se llamó: La paz armada. Los gobiernos fomentado el amor por una bandera o una cultura, mostrando como malo el resto, dividiendo la clase obrera y entrando en guerras colonialistas por más dinero, más poder… Mientras la clase obrera siguió luchando con huelgas y movilizaciones por sus derechos; pasando hambre, con cajas de solidaridad, teniendo una vida miserable y sin miedo a nada, solo podían mejorar, las ideologías obreras les daban el soporte interior que necesitan.

miércoles, 3 de octubre de 2012

La gran marcha II


El largo camino emprendido por la humanidad continuó; la vida de las personas en la edad media no sufrió grandes cambios en las zonas rurales, su vida seguía siendo durísima y las personas que luchaban con el arado, en un trozo de tierra, seguía sin proporcionar más beneficios que un hambre casi sistémica. Su lucha por la supervivencia les hizo crear una protoindustria agraria que les proporcionaba algún beneficio entre sus vecinos, pero los altos impuestos que había que pagar en cada señorío (parte de la cosecha, utilización del molino o del horno,…) hacía que su vida tuviera pocas posibilidades de mejorar.
Las ciudades fueron avanzando algo más, se crearon las primeras universidades que, aunque mayoritariamente eran para los estratos más altos, la nobleza y el clero, comenzaron a difundir un conocimiento necesario entre la sociedad. Había también gremios de artesanos y oficios, que lograron la profesionalización de muchas manufacturas y expresiones artísticas, a pesar de lo difícil que era escalar en el gremio ya que tenía una estructura muy rígida. El comercio se habría paso en las grandes ciudades y lograba algo más de movilidad para las personas y hacía que la avaricia de la nobleza y de la nueva burguesía se hiciera más y más grande para lograr todos los beneficios posibles.
Poseer un paso en una ruta comercial, o acceso a una materia prima importante, daba grandes beneficios, así que se continuaron las guerras para lograr que los nobles aumentaran sus riquezas, luego a estas guerras se les disfrazaba de religiosidad o se consideraba que respondían al honor, cuando en realidad solo morían pobres personas, que no habían empuñado una espada en su vida, para aumentar las riquezas del noble que les “dejaba” cultivar sus tierras (si no luchaban por su señor los tiraban de sus tierras). Así conquistaron la península ibérica los reinos cristianos del norte, así se embarcaron en las cruzadas los reinos europeos y así fue como comenzó la época de los descubrimientos en el s. XV. Luego el Estado Vaticano, con el Papa como rey, lo maquillaba todo de cristianismo y así todo quedaba muy bien porque “Dios lo quería así”.
El final del medievo fue muy duro para la mayoría de la sociedad europea, la peste se hizo presente en casi todos los reinos, en mayor o menor medida, y la población del viejo continente se vio diezmada por esta enfermedad, que atacaba a todos por igual, daba lo mismo la cuna que hubieran tenido. Además, las guerras también sangraban a la sociedad; como la de los 100 años entre los reinos de Inglaterra y Francia, o la conquista de Bizancio, último reducto del Imperio Romano de Oriente, por parte del Imperio Turco.
En la península Ibérica continuaba su propia guerra desde el s. VIII con épocas de más o menos actividad. Finalizando el siglo XV, el reino de Castilla había tenido una guerra civil por su trono, de la cual había sido vencedora Isabel la católica. Esta se casó con Fernando de Aragón y aunque los reinos seguían separados. Con esta alianza, Castilla se lanza a la conquista del último reino musulmán en la península ibérica; el Reino Nazarí de Granada llevaba varios años sin pagar una cuota que había pactado con los reinos cristianos, parece una decisión extraña, pero es más fácil de comprender si sabemos que el Reino de Portugal al dar por terminada su “reconquista” se embarca en busca de nuevas rutas comerciales alrededor de África, encuentra en el golfo de Guinea a mercantes que llevan oro hacia la zona del Magreb, y eliminan intermediarios y asfixian a los reinos del norte de África y lo que queda en la península Ibérica.
Castilla conquista Granada y considera que la estrategia portuguesa es buena, ya que está buscando lugares donde se producen las materias primas (como las especies) y así favorecerse del mercado, suministrando productos de primera necesidad a Europa. Por lo tanto, al llegar Colón con la idea de que la tierra es redonda y que puede crear una nueva ruta hacia las islas y tierras de Asia, se piden prestamos para que este pueda conseguir equipararse comercialmente a su vecino portugués.
Colón llega a América, sin tener idea de donde estaba (pensaba que era alguna isla como Japón) y comienza a tomar tierras para Castilla. Hace cuatro expediciones que no le llegan a convencer de donde está y hasta el día de su muerte sigue creyendo en que ha creado una nueva ruta hacia el Índico.
Castilla está llena de deudas, expulsa a los judíos porque habían sido sus mayores prestamistas (todo engalanado con un tinte católico para que no se sospeche), ha creado un ejercito real que le resta importancia a los nobles y se la da a los monarcas y envía buscavidas de la baja nobleza al Nuevo Mundo para que se conviertan en descubridores y conquistadores, con la misión importante de conseguir oro, plata y riquezas a la corona.
En América se comienzan a ver nuevas civilizaciones con culturas muy diferentes a las europeas, sus creencias son a dioses que provienen de la naturaleza (la luna, el cielo, el mar, el sol, la tierra, las estrellas,…). Hay ciudades gigantescas y preciosas, pero los torpes conquistadores solo ven atraso, blasfemia, razas inferiores, aunque también observan que tienen oro y plata y eso sí que les interesa. Arrasan casi todos los pueblos, imponen su religión y comienzan a extraer todos los recursos naturales de esas tierras, sobre todo la plata. Minas como las de Potosí suponen un campo de prisioneros nativos que mueren para hacer a su rey, a miles de kilómetros, más rico. Esta riqueza que comienzan a obtener la monarquía hispánica, por medio de América, se emplea en pagar las múltiples guerras en las que los Tercios se embarcan por toda Europa (Contra turcos, franceses, príncipes alemanes, holandeses, Estados Pontificios, ingleses…), las manufacturas castellanas se abandonan porque tenemos tanto dinero que podemos comprarlas en Inglaterra y Provincias Unidas.
Con esto se logró que Castilla y Aragón se quedaran medio deshabitados ante la marcha de personas al Nuevo Mundo, los que han tenido que luchar en las diferentes guerras, la expulsión de los moriscos  y la falta de prosperidad para toda la población. Pero además, lo que se consiguió con esta política de comprar todo en el exterior, permitiendo que la población de la península viviera en la miseria más absoluta, fue que los reinos y principados europeos se enriquecieran a su costa y a la de los portugueses, así que comenzaron a ser más poderosos que la triste monarquía española donde nunca se ponía el sol, pero donde los que estaban bajo su yugo estaban esperando que se pusiera todos los días para no continuar con su vida miserable.
América se quedó devastada de la esclavitud a la que sometieron a sus civilizaciones, fue un títere mundial y aun hoy en día lucha por salir de esa situación económica, en la que no es más que una tierra donde se cultivan las materias primas que necesita occidente.
Los reinos hispánicos perdieron su fuerza, solo mantenían un basto territorio; Inglaterra y Holanda salieron fortalecidas de la Guerra de los treinta años en el s. XVII y sus parlamentos absorbieron más fuerza que en el resto de los países europeos, comenzaron a colonizar tierras por todo el mundo y las desplumaron como habían hecho antes los reinos de la península ibérica; todo el viejo continente se daba la mano y se felicitaba por su humanismo y su renacimiento, pero el régimen feudal que regía Europa no desapareció hasta finales del s. XVIII, durante el s. XIX y algunos reinos en el XX. Las guerras de religión continuaban y el pueblo seguía muriéndose de hambre mientras sus gobernantes disfrutaban de la vida de la corte con sus intrigas palaciegas y sus grandes festines, sin importarles lo que les pasaba a sus súbditos, el absolutismo se imponía en todos los reinos. La guerra de sucesión a la corona hispánica desangró un poco más sus reinos, las potencias europeas se repartieron las posesiones europeas del reino; Valencia, Cataluña, Mallorca y Aragón perdieron sus fueros y ya no pudieron decidir más por ellos mismos, Los reinos Hispánicos se convirtieron en el Reino de España. Francia, Austria, Prusia, Inglaterra y Holanda se convertían en las nuevas grandes potencias el mundo en el siglo XVIII, sus barcos y ejércitos eran los dominadores del mundo, pero con el final del siglo todo iba a cambiar para siempre…

viernes, 31 de agosto de 2012

La gran marcha


Un concepto, ya casi desaparecido y en desuso, es el de “La gran marcha”. Este se refiere al camino emprendido por la humanidad para lograr vivir en armonía en este mundo, no se sabe en qué momento terminará ni cómo se desarrollará, pero quería hablar de ella para lograr que comprendierais mi modo de ver el mundo, introduciendo mucha historia, para mal o para bien, e intentando haceros comprender que hay esperanza para todo aquel que quiera verla.

A menudo, se nos explica la historia como una secuencia de sucesos que se van desarrollando a lo largo del tiempo, esto es así, sin ninguna duda, pero la perspectiva que tengamos de cualquier suceso es muy importante para lograr entender la magnitud de los hechos. Con esto, mi intención es colocaros en los diferentes escenarios históricos desde una perspectiva real o la más común según la época.

Hay ideas que intentan que asimilemos todos los días desde muchos medios, el otro día escuché que  los partidos de la derecha política son los que mejor pueden entender a la sociedad, porque son los más realistas, son los que trabajan con conocimiento de cómo es el ser humano y para decir esto se nos insulta a toda la raza humana, nos consideran egoístas e insolidarios y esto es un concepto antinatural que se nos ha ido inculcando en nuestra mente.

Desde las primeras sociedades nómadas, los primeros hombres y mujeres que poblaron este planeta, se agruparon, como cualquier otro animal (bandadas de pájaros, bancos de peces o manadas de elefantes, leones o cebras, todos lo habéis visto en documentales). De esta manera, se protegían con más fuerza, les era más sencillo encontrar comida y entablar relaciones sociales, por lo tanto su vida mejoraba notablemente. Una vez que estas personas se fueron asentando en lugares con mejor caza, más frutos y agua suficiente para abastecerse, estas sociedades se fueron desarrollando más y más; comenzaron a dominar la agricultura, a fabricar más útiles para este empeño, construir casas y abandonar las cuevas y empezar a desarrollarse en esas aldeas que poco a poco fueron creciendo.

Cuando estas sociedades lograron dominar la agricultura de una manera más eficaz y comenzaron a generar excedentes de grano y todo tipo de productos, empezó a haber una élite, por lo general los que tenían más fuerza, y por medio de la ley del más fuerte fueron haciéndose con este exceso de producción que, normalmente, generaban entre todos. Este fue uno de los inicios de las desigualdades entre las personas. Luego pudieron empezar a intercambiar esta riqueza que acumulaban y se empezaron a gestar familias que acumulaban poder y riqueza a base del esfuerzo de los demás. La creación de armas solo hizo aumentar estas desigualdades y perpetuarlas.

La religión, que comenzó para dar explicación a las cosas que no entendían en estas sociedades, se convirtieron en un apéndice de los primeros pseudogobiernos y en sus templos se acumulaban los tesoros de las primeras ciudades estado. Estas oligarquías, tanto religiosas como económicas, tomaban las decisiones, llevaban a sus ciudadanos a la guerra para imponer sus creencias, pero sobre todo para abrir camino a sus productos en el comercio regional. Esto pasó en Mesopotamia, en Egipto, en la península de Anatolia y en las primeras civilizaciones del continente europeo.

Muchos imperios cayeron por la posición contraria de sus habitantes a ese tipo de políticas, pero eso no sale grabado en demasiadas piedras, lo que se tallaron fueron monumentales estatuas e impresionantes edificios, que quedaron en el imaginario colectivo glorificando a reyes y emperadores.

La esclavitud era la base de estas civilizaciones ya fuera en la Atenas de Pericles, en la Persia de Darío, en el Egipto de Ramses II, en el imperio de Alejandro Magno o en la Roma republicana. Es verdad que en todos estos países hubieron muchos filósofos, muchos estudiosos de la medicina, de las artes o de las matemáticas, pero eran estados piramidales donde la base era tratada como personas de tercera o cuarta clase. En los diferentes tipos de democracia, que pudieran existir, solo podía participar una parte pequeñísima de la población y por lo tanto solo era beneficiosa para este estrato más alto de la sociedad.

Entonces llegaron revoluciones de esclavos, como la de Espartaco (que fue la más famosa pero no la única) y quisieron poner el mundo patas arriba, no buscaban un nuevo modelo social, solo querían vivir con dignidad, no matarse en un circo porque ya no eran dueños de su vida o no tener que trabajar sin descanso, hacer todo lo que se les mandaba sin rechistar, solo buscaban poder ser libres.

La religión también sufrió cambios con el cristianismo, Jesús de Nazaret fue considerado como el hijo del dios de los judíos, estos se negaban a unir a su divinidad con el resto de los romanos y por ello permanecieron como un ente diferente al resto de Imperio. Jesús habló de opresión y de injusticia, siempre teniendo en cuenta su educación hebrea. Su palabra se perdió en el tiempo y desde el momento que se promulgó el edicto de Milán y el cristianismo pasó a ser le religión del Imperio, comenzó a introducirse en las elites gobernantes y a saquear al pueblo como antes lo habían hecho los antiguos sacerdotes del culto romano. Se olvidaron de que en la riqueza estaba uno de los males de nuestra sociedad y se confundió cristianismo con poder. El fervor religioso e inculto que se propagó por la ciudadanía romana llevó a destruir obras de arte, quemar biblioteca y olvidar a los antiguos pensadores.

En el momento que la religión se hizo con fuertes vínculos al poder de los estados europeos comenzó una de las épocas más oscuras de la humanidad. Los que antes eran esclavos, ahora eran siervos y si habían conseguido algo de libertad, el hecho de estar arando y cultivando una tierra para un señor feudal no le proporcionaba ningún bienestar. La iglesia explicaba a la masa inculta que ellos venían a este mundo a sufrir y ya vivirían bien en la otra vida. A través de grandes templos les enseñaban los textos sagrados de una manera temerosa, mayoritariamente la vida de los mártires o el apocalipsis. Así la gente no se plantearía cambiar este mundo.

Con el paso de los años, los señores feudales solo fueron casándose entre ellos y juntando tierras por medio de matrimonios, con lo que cada vez eran más poderosos y cada vez más avariciosos, entrando en este juego la iglesia, por supuesto.

Si algo dio un poco de luz en aquellos años fue una nueva religión en la península Arábica, el Islam comenzó a propagarse por todo el mundo conocido. En la península Ibérica dio muestras de su inteligencia: Los árabes siempre habían sido nómadas, al no tener una cultura propia en las artes o en el pensamiento, absorbieron la cultura de todas las civilizaciones que les rodeaban, por ello, los grandes filósofos de la edad media pertenecieron a esa religión (Detrás quedaban algunos cristianos como Santo Tomás o San Agustín que solo copiaron los textos de Platón y Aristóteles, mayoritariamente, para darle un mayor soporte a la religión cristiana.) Como decía, en la península Ibérica fue muy positiva la marca que dejaron, ya que además de crear diferentes canales y acequias para un mayor aprovechamiento del agua, que aun se utilizan, crearon una ambiente que con la conquista cristiana nunca se volvió a dar, lograron una convivencia muy razonable entre cristianos, musulmanes y judíos, es verdad que la tensión a veces se respiraba, pero quizá solo se lograra esto en la antigua Al-Andalus, que sería finiquitado por el radicalismo ideológico de las diferentes religiones.

En esta concordia, que debería ser rescatada para el ideario colectivo, va a ser un punto y a parte en este texto. Pronto continuaré por donde lo he dejado, que ya veo que este es algo extenso. Gracias por leerlo.