jueves, 16 de julio de 2026

Salir a tomar la cultura

 En nuestra tierra sufrimos unos veranos plomizos, días secos en los que el sol golpea con fuerza y otros húmedos que nos llevan a un queja en forma de suspiro: “¡Qué basca hace!”. Seguro que muchos de nosotros tenemos el recuerdo de familiares sacando unas sillas a la calle o a alguna plazuela para hablar distendidamente de cualquier tema cuando caían las temperaturas al anochecer. La generalización del tráfico rodado, los aires acondicionados y la televisión nos han ido alejando de aquellos instantes de vecindad y ya son muy aislados.


Desde el Ayuntamiento entendemos la cultura como un motor social, económico y personal. Durante todo el año generamos junto a asociaciones, promotores y artistas una oferta cultural amplia que llena todos aquellos espacios de los que dispone la ciudad: el Teatro Castelar, ADOC, Fundación Paurides, los Museos, Salones Princesa, Junta Central, el Foco Cultural, la Biblioteca Alberto Navarro… La intención siempre es que hayan actividades que nos enriquezcan como sociedad para todos los gustos y todas las edades.


Y este sigue siendo el objetivo del Elda 40gra2; dar cabida a todo tipo de tradición musical, desde la Orquesta Sinfónica Teatro Castelar hasta la cultura Hip Hop con El Valle Originals, pasando por la Santa Cecilia, el RockElda, las distintas corales, el EMDIV, las guitarras de Entre Cuerdas, la opera o los grupos y artistas Locales con el H2O o los Sonánbulos y los Extraños. Melodías de artistas consolidados y también dando espacio a nuevos talentos.


Pero los atardeceres estivales de Elda no solo son música, nos juntamos alrededor de los libros con ‘Letras a la Fresca’, nos reímos con los martes de humor y regresamos al cine de verano, con las películas que disfrutamos y nos marcaron de los años 90 los miércoles o cine más actual los viernes. Además damos espacio a la pintura con exposiciones al aire libre en los escaparates de los comercios de Alfonso XIII y Olimpiadas o en el Casino con Trunther.


Una eclosión cultural que escapa de los lugares tradicionales para acercarlos a todos los barrios y zonas de nuestra ciudad, logrando que siempre pueda haber alguna actividad a pocos metros de nuestros hogares, construyendo espacios de encuentro, para lograr conseguir que los y las eldenses sustituyan decir “al fresco” cuando salgamos de casa al caer el sol y nos espolsemos al superar la puerta: “¡Salgo a tomar la cultura!”


The Elderican 5

viernes, 5 de junio de 2026

Cultura festera: arte que nace del pueblo



Es evidente que las fiestas de Moros y Cristianos son una eclosión de alegría para nuestra ciudad, logra fomentar un sentimiento de pertenencia, de tradición y nos evade de las malas noticias, los problemas diarios y los sinsabores vitales. Durante cuatro días hacemos un paréntesis para disfrutar en comunidad, ocupar los espacios públicos y compartir tiempo con amistades forjadas al calor de estos días de celebración.


El papel fundamental del arte y la cultura en las fiestas y tradiciones es innegable: la música invade todas las calles con las bandas de música tocando por cualquier esquina. Trajes diseñados con esmero, originalidad y talento para las capitanías y escuadras. Los textos de las Embajadas y Alardos que se recitan tradicionalmente y que se han adaptado para recoger la historia de nuestra tierra. Pero no solo esto, durante el año las diferentes comparsas y cuartelillos promocionan concursos de poesía, de pintura, de gastronomía, con revistas en las que se relatan vivencias, devociones, experiencias, convivencias o investigaciones históricas. Como cada movimiento popular, nuestras fiestas son una explosión de cultura, arte y tradición compartida por una parte de los y las eldenses.


En una visión clásica, o clasista, de la cultura, la conciben como algo exclusivo y tratan con cierto desdén este tipo de movimientos culturales con fuerte implantación social, no particularmente en Elda, si no de manera general y tradicional. Más allá de que el arte y la cultura son lo que son porque aportan sensibilidad, creatividad y transformación del pensamiento hegemónico. En numerosas ocasiones se ha buscado potenciar la diferencia entre el arte y la artesanía, entre lo original y la reproducción, o entre la cultura o el folclore.


La realidad es que los grupos humanos nos hemos unido desde tiempos ancestrales alrededor del fuego, la música, la pintura y la danza, ocupando el espacio común para celebrar la vida en comunidad. Así que debemos seguir la estela del tiempo y disfrutar de la cultura que nos han legado nuestros antecesores a través de nuestros Moros y Cristianos, que este año son de interés turístico internacional.


The Elderican 4

jueves, 30 de abril de 2026

Libros: entre lo individual y lo colectivo

 Vivimos tiempos en los que parece que todo tiene mucha velocidad, siempre conectados, en todo momento recibiendo noticias, consejos y opiniones constantemente. Una pantalla nos despierta, nos comunica y nos informa, a veces nos falta el tiempo necesario para la reflexión sosegada, para buscar ciertos conocimientos, para dudar, discernir o entender con todos los matices.


Hay un dispositivo cuadrangular de hojas de papel que nos facilita esa tarea, que ha sido importantísimo a la hora de generar pensamiento científico, filosófico, literario o artístico durante siglos y que no es otro que el libro.


Ser el pequeño de cuatro hermanos en los ochenta y noventa tenía inconvenientes, pero me dio una gran ventaja. Los mayores elegían juegos, conversaciones, qué peli se veía o con quién íbamos, pero a cambio yo tuve lo que ahora considero suerte, de que cada vez que me aburría podría elegir entre las novelas o comics que teníamos en casa. Adquirí la costumbre de leer, acompañándome un libro en momentos de soledad, permitiéndome viajar, empatizar, conocer y vivir aventuras inimaginables.


En el instituto Azorín se celebraba el 23 de abril con el alumnado y el profesorado leyendo desde el escenario fragmentos de escritos, ensayos o poemas que nos habían gustado. Entre aquellas clases entendí que podíamos leer los mismos libros y sacar interpretaciones diferentes, lo que los enriquecía más en conversaciones posteriores.


Elda está asociada al talento que se genera vinculado a la literatura, afamadas escritoras, catedráticas, guionistas, ilustradoras, editores y libreras y libreros. Todos ellos, sumado a que en esta ciudad tenemos la suerte de tener un gran tejido asociativo cultural que logran que esos  instantes, individuales y privados, en el que nos entregamos a la lectura o la escritura sean socializados convirtiéndose en eventos sociales en los que compartir experiencias, conocimientos y puntos de vista.


Hemos vivido unos días orbitando alrededor de los libros, realizando actividades en el magnífico edificio de la Biblioteca Municipal Alberto Navarro; allí hemos hecho talleres para que los más pequeños se aficionen a la lectura, hemos llevado a autores para que puedan conocer mejor el proceso creativo, el porqué de sentarse a escribir sobre uno u otro tema. Y, sobre todo, hemos vuelto a ocupar la calle con textos de autores de nuestra tierra, inspirando a la lectura y la escritura. De esta manera, continuamos democratizando la cultura, en este caso a través del libro, como derecho fundamental de la ciudadanía, como alternativa económica de nuestra ciudad y como forma de regenerar y dotar de contenido los espacios públicos de Elda.


The Elderican N. 03:

https://www.valledeelda.com/hemeroteca/51576-the-elderican-03.html


viernes, 27 de marzo de 2026

La mirada que transforma

La actividad cultural de Elda es, y ha sido, amplia y variada. Más allá de los apoyos que haya tenido en cada época, lo que no cabe duda es que ha estado sustentada por un tejido asociativo agrupado en torno a sus intereses, talentos, curiosidad, aprendizaje y trabajo. Pero no solo se percibe eso, a su vez, todas estas actuaciones, exposiciones, grupos de lectura, talleres, e incluso espectadores tienen un marcado carácter femenino, siendo mayoritarias en la escena eldense.


Las mujeres históricamente han sido relegadas al hogar por parte de la sociedad patriarcal. La cultura siempre ha supuesto una vía de escape, espacios desde los que salir de sus rutinas y abrir las fronteras intelectuales a través del arte, la creatividad y la inspiración.


Nuestras entidades culturales han funcionado estupendamente gracias a la importancia que se le ha dado a los cuidados, a generar espacios de encuentro amables en los que disfrutar de la actividad cultural con cotidianidad. Y es que, como ya he dicho, gran parte se sostiene gracias al trabajo de mujeres que participan, lideran espacios y crean comunidad. 


Desde esa posición aportan una mirada imprescindible que amplía, cuestiona y enriquece lo cultural. Porque la cultura, cuando se comparte, educa, despierta el pensamiento, nos invita a imaginar y también nos acompaña, y es entonces cuando la cultura deja de ser algo lejano para convertirse en algo cercano, colectivo y profundamente transformador.


Los grupos humanos son difíciles de gestionar, sean lo amplios o pequeños que sean, en los últimos tiempos parece que destacamos más lo poco que nos separa que lo mucho que nos une. Pero la feminización de la cultura eldense permite la construcción entre diferentes logrando una cultura que no mira a otra parte, una cultura comprometida con la paz, la convivencia e implicada con la realidad que le rodea.

The Elderican N.02: