viernes, 31 de agosto de 2012

La gran marcha


Un concepto, ya casi desaparecido y en desuso, es el de “La gran marcha”. Este se refiere al camino emprendido por la humanidad para lograr vivir en armonía en este mundo, no se sabe en qué momento terminará ni cómo se desarrollará, pero quería hablar de ella para lograr que comprendierais mi modo de ver el mundo, introduciendo mucha historia, para mal o para bien, e intentando haceros comprender que hay esperanza para todo aquel que quiera verla.

A menudo, se nos explica la historia como una secuencia de sucesos que se van desarrollando a lo largo del tiempo, esto es así, sin ninguna duda, pero la perspectiva que tengamos de cualquier suceso es muy importante para lograr entender la magnitud de los hechos. Con esto, mi intención es colocaros en los diferentes escenarios históricos desde una perspectiva real o la más común según la época.

Hay ideas que intentan que asimilemos todos los días desde muchos medios, el otro día escuché que  los partidos de la derecha política son los que mejor pueden entender a la sociedad, porque son los más realistas, son los que trabajan con conocimiento de cómo es el ser humano y para decir esto se nos insulta a toda la raza humana, nos consideran egoístas e insolidarios y esto es un concepto antinatural que se nos ha ido inculcando en nuestra mente.

Desde las primeras sociedades nómadas, los primeros hombres y mujeres que poblaron este planeta, se agruparon, como cualquier otro animal (bandadas de pájaros, bancos de peces o manadas de elefantes, leones o cebras, todos lo habéis visto en documentales). De esta manera, se protegían con más fuerza, les era más sencillo encontrar comida y entablar relaciones sociales, por lo tanto su vida mejoraba notablemente. Una vez que estas personas se fueron asentando en lugares con mejor caza, más frutos y agua suficiente para abastecerse, estas sociedades se fueron desarrollando más y más; comenzaron a dominar la agricultura, a fabricar más útiles para este empeño, construir casas y abandonar las cuevas y empezar a desarrollarse en esas aldeas que poco a poco fueron creciendo.

Cuando estas sociedades lograron dominar la agricultura de una manera más eficaz y comenzaron a generar excedentes de grano y todo tipo de productos, empezó a haber una élite, por lo general los que tenían más fuerza, y por medio de la ley del más fuerte fueron haciéndose con este exceso de producción que, normalmente, generaban entre todos. Este fue uno de los inicios de las desigualdades entre las personas. Luego pudieron empezar a intercambiar esta riqueza que acumulaban y se empezaron a gestar familias que acumulaban poder y riqueza a base del esfuerzo de los demás. La creación de armas solo hizo aumentar estas desigualdades y perpetuarlas.

La religión, que comenzó para dar explicación a las cosas que no entendían en estas sociedades, se convirtieron en un apéndice de los primeros pseudogobiernos y en sus templos se acumulaban los tesoros de las primeras ciudades estado. Estas oligarquías, tanto religiosas como económicas, tomaban las decisiones, llevaban a sus ciudadanos a la guerra para imponer sus creencias, pero sobre todo para abrir camino a sus productos en el comercio regional. Esto pasó en Mesopotamia, en Egipto, en la península de Anatolia y en las primeras civilizaciones del continente europeo.

Muchos imperios cayeron por la posición contraria de sus habitantes a ese tipo de políticas, pero eso no sale grabado en demasiadas piedras, lo que se tallaron fueron monumentales estatuas e impresionantes edificios, que quedaron en el imaginario colectivo glorificando a reyes y emperadores.

La esclavitud era la base de estas civilizaciones ya fuera en la Atenas de Pericles, en la Persia de Darío, en el Egipto de Ramses II, en el imperio de Alejandro Magno o en la Roma republicana. Es verdad que en todos estos países hubieron muchos filósofos, muchos estudiosos de la medicina, de las artes o de las matemáticas, pero eran estados piramidales donde la base era tratada como personas de tercera o cuarta clase. En los diferentes tipos de democracia, que pudieran existir, solo podía participar una parte pequeñísima de la población y por lo tanto solo era beneficiosa para este estrato más alto de la sociedad.

Entonces llegaron revoluciones de esclavos, como la de Espartaco (que fue la más famosa pero no la única) y quisieron poner el mundo patas arriba, no buscaban un nuevo modelo social, solo querían vivir con dignidad, no matarse en un circo porque ya no eran dueños de su vida o no tener que trabajar sin descanso, hacer todo lo que se les mandaba sin rechistar, solo buscaban poder ser libres.

La religión también sufrió cambios con el cristianismo, Jesús de Nazaret fue considerado como el hijo del dios de los judíos, estos se negaban a unir a su divinidad con el resto de los romanos y por ello permanecieron como un ente diferente al resto de Imperio. Jesús habló de opresión y de injusticia, siempre teniendo en cuenta su educación hebrea. Su palabra se perdió en el tiempo y desde el momento que se promulgó el edicto de Milán y el cristianismo pasó a ser le religión del Imperio, comenzó a introducirse en las elites gobernantes y a saquear al pueblo como antes lo habían hecho los antiguos sacerdotes del culto romano. Se olvidaron de que en la riqueza estaba uno de los males de nuestra sociedad y se confundió cristianismo con poder. El fervor religioso e inculto que se propagó por la ciudadanía romana llevó a destruir obras de arte, quemar biblioteca y olvidar a los antiguos pensadores.

En el momento que la religión se hizo con fuertes vínculos al poder de los estados europeos comenzó una de las épocas más oscuras de la humanidad. Los que antes eran esclavos, ahora eran siervos y si habían conseguido algo de libertad, el hecho de estar arando y cultivando una tierra para un señor feudal no le proporcionaba ningún bienestar. La iglesia explicaba a la masa inculta que ellos venían a este mundo a sufrir y ya vivirían bien en la otra vida. A través de grandes templos les enseñaban los textos sagrados de una manera temerosa, mayoritariamente la vida de los mártires o el apocalipsis. Así la gente no se plantearía cambiar este mundo.

Con el paso de los años, los señores feudales solo fueron casándose entre ellos y juntando tierras por medio de matrimonios, con lo que cada vez eran más poderosos y cada vez más avariciosos, entrando en este juego la iglesia, por supuesto.

Si algo dio un poco de luz en aquellos años fue una nueva religión en la península Arábica, el Islam comenzó a propagarse por todo el mundo conocido. En la península Ibérica dio muestras de su inteligencia: Los árabes siempre habían sido nómadas, al no tener una cultura propia en las artes o en el pensamiento, absorbieron la cultura de todas las civilizaciones que les rodeaban, por ello, los grandes filósofos de la edad media pertenecieron a esa religión (Detrás quedaban algunos cristianos como Santo Tomás o San Agustín que solo copiaron los textos de Platón y Aristóteles, mayoritariamente, para darle un mayor soporte a la religión cristiana.) Como decía, en la península Ibérica fue muy positiva la marca que dejaron, ya que además de crear diferentes canales y acequias para un mayor aprovechamiento del agua, que aun se utilizan, crearon una ambiente que con la conquista cristiana nunca se volvió a dar, lograron una convivencia muy razonable entre cristianos, musulmanes y judíos, es verdad que la tensión a veces se respiraba, pero quizá solo se lograra esto en la antigua Al-Andalus, que sería finiquitado por el radicalismo ideológico de las diferentes religiones.

En esta concordia, que debería ser rescatada para el ideario colectivo, va a ser un punto y a parte en este texto. Pronto continuaré por donde lo he dejado, que ya veo que este es algo extenso. Gracias por leerlo.

viernes, 20 de julio de 2012

Silencio



Llevo unos meses en silencio, sin escribir por aquí, sin hacer lo que más me gusta. Me replanteo lo que soy y lo que sé, para poder hablar con más fuerza, con más autoridad y el problema es que, de un tiempo a esta parte, tanto buscar en mi interior me ha hecho reflexionar sobre lo que no se, que es tanto, y mi autoestima ha retrocedido sin saber como puedo hacer comprender a la gente que lo que más me interesa es que todos logremos vivir, comprendernos y luchar por avanzar en esta sociedad.
El silencio, en ocasiones, se hace más difícil de entender que un grito que te desquebraja la garganta. El silencio es frágil, se le ve romperse en cualquier momento, por cualquier cosa, como un débil cristal que solo busca su contacto contra el suelo.
Yo camino buscando respuestas a preguntas que yo solo me formulo, intento empatizar con todo aquel que me rodea, pero se me hace difícil. Me dicen que soy irreal, me tratan con condescendencia y rabio al ver que rompo mi silencio solo para indignarme, para dar otra vez esa explicación o para pasar de todo con un gran carcajada, que justo en el instante en el que finaliza, me digo que tendría que haber sido más moderada.
Siento que ya no consigo que casi nadie confíe en mí, que ya no lo hago ni yo mismo, me veo cada vez más mayor, cada vez con más dudas y mi única contestación, hacia lo que no me agrada, es ese tesoro llamado silencio.
Podría hablar con esperanza de lo que nos queda por luchar, tal vez podría pensar en que la gente va encaminada a acabar con este mundo injusto, podría llegar a creer en esta sociedad y en el valor que muestra todos los días. Pero me veo enfrascado en debates inertes, palabras huecas y en pensamientos perdidos... Y el silencio vuelve hacia mí con fuerza y yo lo acepto como si fuera un tesoro del que no me quiero desprender, después, cualquier juego en la calle, cualquier coche, cualquier televisor lo hace añicos y yo gruño, me desespero y mi compañera, mi amor, mi vida, con su voz dulce me devuelve las palabras, las esperanzas, cada día parece nuevo y renazco a su lado y vuelven las risas y las miradas cómplices y vuelvo a creer y volvemos a luchar, nos sonreímos, nos enfadamos y reactivamos nuestra capacidad de pelea contra tanto mentecato, tanto inútil, tanto aprovechado que solo busca el beneficio de los de arriba.
El silencio mientras retrocede y la esperanza renace viendo las calles llenas de gente, las personas interesadas en cambiar tanta injusticia, el pueblo va hablando para que el bipartidismo lo ignore y otra vez vuelvo a pensar que podemos cambiar este mundo, que podemos vivir todos dignamente, que podemos comer, desarrollarnos personalmente, educarnos para pensar, que nos sanen sin problemas y que el egoísmo desaparezca de las mentes de esta sociedad, hasta el momento adormecida, y empiecen a ver la libertad, la igualdad y la fraternidad como objetivos posibles, no como el eslogan de ningún país. Apagar la televisiones, porque la revolución no será retransmitida, y empezar a abrir libros, mentes y tertulias.
¡Vamos! Tenemos que ser más en cada manifestación, en cada acto, hasta que los que nos vemos perjudicados por este sistema injusto acabemos con él y superemos esta etapa de estafa colectiva, en la que la lucha de clases se ve por todas partes, y mucho más temprano que tarde lograremos que el proletariado (o 99% como se dice ahora) acabe con esa oligarquía tiránica que nos hunde a todos los demás.

martes, 8 de mayo de 2012

¿Waterpolo?


Este fin de semana fui a Hospitalet a disputar la 2ª división nacional femenina, en su fase de ascenso, con el equipo de chicas que intento dirigir. Este es mi quinto año ya como entrenador de waterpolo femenino de la UPV, en estos años he conocido a muchas chicas, muchos equipos, muchos árbitros, muchos entrenadores rivales, aunque lo más destacable ha sido el aprender tanto de esas chicas que han intentado lograr un objetivo, sea cual fuere en cada temporada, y se han sacrificado, de mayor o menor manera por él.
Mi intención con ellas ha sido el de llevar mis pensamientos al día a día, siempre he permitido sus sugerencias para mejorar, que hicieran asambleas por su cuenta para observar cuales son los defectos y virtudes que tenemos como equipo y permitir que ellas misma aceptaran mi voz y mi pensamiento como el de todas y cada una de ellas, para lograr lo que se proponen. Todo esto en un principio fue muy bien, sabíamos a que podíamos aspirar porque sabíamos cuanto podíamos dar de nosotras mismas, pero poco a poco el equipo fue mejorando y adquiriendo nuevas jugadoras, más jóvenes y con más energía.
Lo que en los primeros años me funcionaba, como la gran democracia interna existente, el respeto al compañero dentro del grupo y la importancia del equipo por encima de individualismos pueriles. Todo esto, poco a poco, cambió, se puso en mi contra. La poca autocrítica individual, y por lo tanto como conjunto de personas, hizo que vieran el problema siempre en alguna compañera o en mi mismo como entrenador, incluso en cosas más externas. El poco respeto entre las componentes del equipo, el poco interés en hacer cosas por el bien común y el afán de protagonismo por encima del resto me ha llevado a pensar que yo he hecho muchas cosas mal.
Desde hace unos meses, creo que el problema es que desde todos los estamentos de esta sociedad se nos ha ido individualizando mucho, solo se nos muestra como una “estrella” el que tiene una habilidad especial, tenemos los ojos llenos de grandes victorias deportivas donde se elije a una persona que represente el pico de esa pirámide, sin importarle a casi nadie quienes consiguen que esa persona estelar no se tenga que preocupar de otros aspectos que le podrían perjudicar. La victoria, es solo una parte del deporte y es la menos importante. El esfuerzo, el compañerismo, la comprensión de que lo más importante, muchas veces, no es la mejora de uno mismo, si no la mejora global del grupo para poder llegar a ganar. Confiar en todos los compañeros que tenemos alrededor puede darnos más satisfacción diaria que el marcar un gol.
Yo he cometido ese error muchas veces en la vida, tanto en el waterpolo como en otros aspectos, me he creído que yo, individualmente, tenía que cambiar las cosas, tenía que mejorarlas y, en ocasiones no me ayudaba del de al lado. No cometáis el mismo error que yo, confiar en la gente, creer en ella incluso más que la otra persona, todos tenemos unas cualidades que nos pueden servir y nos pueden mejorar como grupo.
Después de esta fase de ascenso espero que mi equipo haya sabido madurar, haya sabido hacer autocrítica. Tengo la esperanza de que cada una de las chicas que conforman este equipo se dará cuenta de que tiene una serie de derechos como jugadora y que solo son posibles porque estos tienen, como contrapartida, unas obligaciones. Si solo nos aprovechamos de las ventajas que tenemos, de la libertad para hablar y opinar o de la facilidad para proponer todo tipo de cosas y no pensamos en lo que tiene que hacer cada una individualmente, para que mejore el equipo, bien sea el esfuerzo en querer mejorar aspectos del juego, intentar ayudar a las compañeras, no faltar a los entrenamientos, intentar aprender buscando la información necesaria (Televisión, internet, libros, etc.). Si esto no queda bien claro en cada uno de los que formamos un grupo, da lo mismo la libertad que tengamos para opinar, porque fallaremos en el criterio, no entenderemos hacia donde vamos ni por qué vamos.
La historia nos da una buena lección de porque nos unimos en grupos nómadas para ir avanzando técnicamente y socialmente; evidentemente, cada persona tenemos unas cualidades que nos hacen únicos y desde que se formaron las primeras sociedades, hemos trabajado en grupo tanto para recolectar frutos de los arboles y cazar, como para tejer ropas y construir casas. En el presente todo eso se ha desvirtuado y cada vez más vemos como triunfadores a personas que sin merecerlo están en las cotas altas de la sociedad, casi siempre logrando sus méritos a costa de otros y perjudicando la mayoría.
Pues bien, tanto en la sociedad como en el deporte tenemos que lograr que cada uno de nosotros vuelva a tener su hueco desde el que ayudar a que el grupo mejore y todo engrane como una gran maquinaria que mira al futuro. Si adquirimos más conocimientos, somos más regulares, nos esforzamos y luchamos por lograr hacer las cosas bien y que nadie sufra por nuestros actos, de esta manera, lograremos que vayamos todos en la misma dirección, logrando nuestros objetivos, alcanzando mayor libertad para desarrollarnos y conocernos. Así que no perdamos esta oportunidad, luchemos por ella e intentemos, por medio del conocimiento y la constancia, construir un grupo más libre, más unido y mas respetuoso con el de al lado.
Todo está en nuestras manos…

lunes, 30 de abril de 2012

Despertad


Me era imposible finalizar este mes de abril sin escribir alguna cosa por aquí. Abril es el comienzo de la primavera, va aflorando lo que nos rodea, van iluminándose más y más nuestras casas y parece que nuestras vidas, a pesar del frio pasado, renacen para tomar las calles y las plazas.
Además hay muchas efemérides en este mes; En abril fue cuando una batalla eliminó las pequeñas libertades históricas que había tenido el territorio valenciano, en ese 25 de abril el mal vino por Almansa, un ejercito conquistó e impuso una represión terrible a estos territorios, ahora nadie lo recuerda, asumimos al conquistador y nos representamos con él, vino disfrazado el enemigo de muchas cosas y todas nos sirvieron para creer que el mejor camino era el equivocado.
En abril también lanzó Lenin sus tesis, que respondían a las demandas de una sociedad en crisis: La tierra para el que la trabaja, no a la guerra y todo el poder para los soviets, tienen mucho sentido en los días en los que vivimos ya que nosotros también queremos más trabajo cooperativo y no especulativo, no queremos que las cosas se sigan intentando arreglar con la amenaza o el hecho de una guerra y por supuesto queremos un democracia real, asamblearia y participativa con la responsabilidad que conlleva.
El 14 de abril del 31 se proclamó la República Española, el periodo más democrático y de mayor emancipación del proletariado de la historia de este país, más escuelas, reparto de tierras, la paz como ambición exterior y toda una serie de medidas tomadas para beneficiar a los que durante siglos se les humilló, robó y hundió.
Y hace ya menos, un abril de 1974, unos capitanes descontentos por la falta de libertad en su país, decidieron hacer una revolución, pasaría al imaginario colectivo con el nombre de la Revolución de los claveles, ya que el pueblo cuando salió a la calle colocó estas flores en los cañones de las armas de los soldados. Paradójicamente, muchos de estos capitanes no fueron al homenaje que se les hace anualmente, ya que dijeron que ellos lucharon por la democracia y que esta ya no existía en Portugal.
Y esto nos lleva a pensar en la situación que vivimos ahora, donde la mayor esperanza que tenemos es en que la sociedad evolucione, tenga un pensamiento crítico, luche con fuerza por lo que cree más justo. Pero no es así, vamos perdiendo los que creemos en un mundo donde la gente pueda vivir con dignidad, a esta sociedad le da lo mismo ahora que hay crisis, y le dio lo mismo antes, que en África la gente muera de hambre, que en Sudamérica esté explotada por las multinacionales primermundistas, les da lo mismo que allí la gente lo pase mal, utilizamos eufemismos como que son países en vías de desarrollo ¿Qué? Cuando se van a desarrollar si los estamos saqueando, para que aquí nos cuesten más baratos los productos que importamos.
Lo peor es cuando defendemos a empresas como Repsol, Santander, BBVA o Telefónica, multinacionales que saquean cualquier territorio, que pagan golpes de estado para lograr más beneficios de esos estados, que manipulan la opinión de los que vivimos en Europa porque también controlan la mayoría de medios de comunicación…
Hemos perdido la batalla por la educación, nos enseñan a obedecer, a ser disciplinados, a creer en lo que se nos dice sin ni siquiera planteárnoslo. Quizás hoy por hoy se ve más claro que nunca que no hay más ciego que el que no quiere ver, que la caverna de Platón sigue existiendo, nos han enganchado a televisores, futbol, videojuegos, novelas de mierda, revistas de vividores y gente sin principios. Lo importante es comprar, no importa de donde venga, si es bueno o malo, mientras haya salido en la tele… Nos venden lo que quieren, porque no nos importa nada, no nos importa el vecino, el amigo o el extranjero y así generan el mensaje de odio que se canaliza hacia la ultraderecha, representada en el PP en España y en el FN en Francia. Que fácil de entender es el mensaje de odia todo: No tienes trabajo,  no te atienden en el hospital, no te dan una subvención, tu novia se va con otro, pues no seas autocrítico, así nos lo dicta nuestra sociedad, no pienses lo que has hecho, no intentes rectificar, la culpa es del diferente, el que no es de los nuestros. Así es como gana adeptos el mensaje pseudofascista que impera en la sociedad.
Mientras eso pasa, el resto se tapa los ojos, lo saturan de noticias putrefactas y ya le eliminan sus ganas de ver lo que sucede, de llegar al fondo del asunto. No se llegan a plantear que ha pasado en este planeta para que 0’16% de la población controle el 66% del dinero, no se han planteado a quien benefician las medidas de austeridad, nos se han planteado porque en nuestro país hemos mandado toda la industria a China, India o Marruecos, porque aquí realmente no han subido los sueldos en quince años.
No se, hay veces que acabo cansadísimo de explicar y explicar que este mundo puede ser mejor, pero nunca pararé de hacer lo que hago, aunque en ocasiones solo me conteste mi propio eco. 

miércoles, 28 de marzo de 2012

Manipulaciones y huelgas.


Desde hace ya algún tiempo, vivimos en pleno retroceso de nuestras libertades y derechos. El último ataque a nuestra vida digna la ha personalizado el recién elegido gobierno del PP con su Reforma Laboral, que destruye los pocos derechos que quedaron vivos de la anterior, efectuada por el gobierno “socialista”.
Hoy por hoy, son muchos los instrumentos de información que tenemos a mano para llegar a comprobar el saqueo de derechos al que nos vemos sometidos. Sin embargo, desde los medios de comunicación a los que se acerca la mayoría de la sociedad, tales como radio, televisión o prensa escrita, nos dan una visión opaca de la próxima huelga general. Para entender por qué sucede esto, tenemos que remontarnos a lo más sencillo de todo, pensar que son esos medios de comunicación y así, obtendremos la razón por la cual, sea cual sea el medio, no nos informan con veracidad de lo que supone la reforma laboral para la mayoría de los trabajadores; Pues bien, los  medios periodísticos son grandes empresas de información y como tal responden a unos intereses. Un periódico, una radio o una televisión solo tiene una ideología: vender más, el que se muestren partidarios de un partido u otro (siempre los mayoritarios) solo responde a un estudio de mercado en la mayoría de ocasiones, para muestra un botón: Público estaba editorialmente en contra de la reforma laboral, aunque después se sirviera de ella para hacer un ERE.
Desde estos medios de comunicación que nos mastican las noticias diariamente, se crea la opinión mayoritaria de la población, principalmente la televisión. En la mayoría de casos hablan bien de cierto tipo de políticas, tanto nacionales como internacionales, en función de sus intereses para legitimar o no a lo que les conviene o no. Por lo tanto unas imágenes con un comentario falso pueden pasar como algo real, aunque no lo sea, y esto sucede por muy triste que parezca.
Todo esto lo digo porque es muy difícil conversar de política con la mayoría de las personas, sin que ellos sean conscientes de que en la mayoría de las noticias -que se dan en los medios tradicionales- hay un interés económico de la empresa de comunicación de la que venga la información. Por lo tanto, siempre pides a la gente que te rodea que sea crític@ con lo que escucha o lee, hoy en día tenemos muchos medios a nuestro alcance gracias a internet que nos pueden servir para entender lo que sucede en cualquier parte del mundo, contrastando opiniones.
De un tiempo a esta parte, escuchamos la resignación de las personas, oímos, día tras día, ese “no podemos hacer nada” y esta idea de la predestinación -tan calvinista- se introduce en nosotros, poco a poco, haciéndonos sentir que nada está en nuestras manos, frases como: “Para que votar si van a ganar los de siempre” o más centrados en el tema que nos lleva ahora “para que hacer huelga si no va a servir de nada” o “Nadie la va a secundar”. Toda la información que recibimos nos va introduciendo lentamente esa sensación de todo está perdido cuando nosotros aun tenemos medios para influir y decidir, el resto son solo encuestas, columnistas a saldo, informaciones sesgadas o interesadas y el dinero como interés mayoritario. Pero no es así y os voy a explicar el por qué:
La reforma laboral es un grabe retroceso en la historia del proletariado español, ya mermado por los años de dictadura y represión y el comienzo de nuestra época democrática en los tiempos del triunfo del neoliberalismo. Quizá, hace falta que miremos hacia atrás en el tiempo para darnos cuenta de lo que es arriesgar; al comienzo de la industrialización, la masa obrera que trabajaba en las ciudades, no tenía ningún derecho, su jornal era ridículo y tenían que incorporarse al trabajo las mujeres y los niños, siendo peor pagados todavía y no permitiéndoles estudiar. A pesar de que cada céntimo que entraba en las familias estaba contado para conseguir sobrevivir cada día, ese proletariado tenía un sentimiento de grupo que les hacía más fuerte; utilizaban sus medios de presión, la huelga, para lograr muchos de los derechos que se hemos adquirido hasta ahora paulatinamente (jornadas de 8 horas, vacaciones, jubilación, voto femenino, escolarización de los menores,…), estas huelgas eran duramente reprimidas y podían durar semanas sin ningún ingreso, hasta que no pudieran más, por hambre, porque les tiraban de donde vivían,... Muchas veces habían despidos a los más concienciados y todos sus compañeros pasaban una gorra por el trabajo, para que pudiera tener algo para vivir mientras encontraba otra cosa (De ahí viene el vivir de gorra que aun se utiliza), en esa gorra ponían lo poco que tenían de un sueldo miserable, pero sabían que ellos se podían ver en la misma situación y eso les ayudaría. Esa conciencia de clase duró mucho, incluso la lucha en la Guerra Civil, que fue un acto desinteresado de muchos voluntarios afiliados a partidos y sindicatos que, sin saber demasiado de armas, dieron su juventud por defender los derechos de todos. En los años 70 se dio la oleada de huelgas más grande de la historia de nuestro país, lo que hizo reflexionar al heredero de Franco (el ciudadano Juan Carlos de Borbón) y construir una pseudodemocracia.
Ahora dime ¿Por qué no haces huelga? ¿Por si te despiden? ¿Por el día que te descuentan en el trabajo? ¿Por qué no estás de acuerdo con CCOO y UGT? ¿Por qué tienes derecho a trabajar? ¿Por qué no va a servir para nada?
El poder de todos los trabajadores haciendo una huelga les atemoriza, les da miedo que volvamos a luchar por nuestros derechos, paralizar el país nos dará fuerza para que la mayoría de esta sociedad sea la beneficiaria de las riquezas del país y no, que se hagan leyes, para ganen los de siempre, el 1% de la población. Claro que hay derecho al trabajo, pero este existe todos los días del año, con cinco millones de parados y subiendo, la expresión de tenemos derecho al trabajo parece un eufemismo muy terrorífico y con medidas como las que se están tomando –recortes, la misma reforma laboral, …- parece que no se va en el camino de garantizar el derecho al trabajo digno de la mayoría de los ciudadanos de este país. Es normal que uno se sienta decepcionado con los sindicatos mayoritarios, pero la huelga esta convocada por muchos más (CGT, CNT, USO, LAB,…), por varios partidos políticos (IU-LV, PCE, ICV, CHA, ERC, BNG, IA, PCPE, CUT-BAI,…) y por plataformas ciudadanas, de consumidores, de derechos humanos, vecinales, Democracia Real Ya, 15-M, STOP desahucios,… Hay muchas convocantes y con alguna seguro que te sientes identificado. Si es por el dinero de ese día de huelga, te pediría que pensaras en lo que he escrito de las huelgas de hace un siglo o más, pero si eso no te convence, piensa que con esta reforma laboral te pueden bajar el sueldo cuando quieran, te pueden obligar a hacer horas extras sin cobrarlas y las empresas se pueden descolgar del convenio colectivo cuando quieran, vamos, sería pan para hoy y hambre para mañana. Si tienes miedo a que te despidan por hacer la huelga creo que ese miedo te va recorrer el cuerpo durante muchos años si no haces la huelga, ya que ahora el despido será más sencillo para la empresa, así que mañana sal a la calle por tus derechos, ve a la manifestación, no consumas, informa a todos de los derechos que van a perder, explica que otro mundo es posible y que el pueblo unido por sus intereses no podrá ser vencido por nadie ¡Mañana todos a la huelga! 

martes, 13 de marzo de 2012


Comienzo esta andadura desde el recuerdo a otros espacios que me dieron la oportunidad de expresar mis sentimientos, mis anhelos y mi manera de pensar. Sería imposible empezar este blog sin un pequeño recuerdo a mi antiguo fotolog (www.fotolog.com/tlibertad2) . Inicié mi andadura por las redes con él y ahora me lo han arrebatado. Allí están mis dudas escritas desde el 2006, cuando vivía en Elda, después estuve en París y cuando, más tarde, tomé la decisión de venirme a Valencia. Se podría decir que este blog solo continúa la labor que de aquel espacio, de textos y fotos, que la gente utilizaba para cosas menos transcendentales, como mucha gente me decía, y en el que puse toda mi energía para hacer comprender que otro mundo era posible, que una ola de libertad y raciocinio nos debería inspirar para cambiar este mundo. En el flog, como le llamábamos al principio, solo quise ir abriendo las puertas de las jaulas en las que nos hayamos inmersos y que, poco a poco, la gente dejara de creer solo en la verdad que nos han impuesto y empezara a plantearse las maneras que tenemos para mejorar nuestro planeta y la existencia de los que lo habitan.
Por eso he elegido este nombre para el blog, dejo ya ese pequeño espacio virtual al que llamaba Territorio Libertad, emigro de ese rinconcito que pretendió mostrar los problemas y las soluciones de este sistema en el que nos hayamos inmersos; y aparezco en vuestras vidas para ir rompiendo esas jaulas invisibles, en las que, por lo visto, la sociedad –y en ocasiones yo mismo- se siente tan a gusto y os intentaré mostrar, con la fuerza de la lógica y la humanidad, que podemos cambiar esta realidad, ya que como dijo Galeano: “La realidad es real, porque nos invita a cambiarla”.
Intentaré mostrar mis humildes conocimientos y aprender cada día más para poder escribir desde la óptica más acertada, puede ser que no pueda dar una opinión vehemente de todo lo que suceda a mí alrededor, puede que no estéis de acuerdo o que me haya informado mal de alguna cuestión. Pero lo que siempre haré es intentar contaros todo desde una óptica de izquierdas, en la que los recursos de la humanidad se optimicen para conseguir que todos los que habitamos La Tierra podamos vivir de una manera honrada, sin ser explotados y con las necesidades básica cubiertas; tales como la vivienda, la educación, la sanidad, condiciones de trabajo dignos y tiempo para poder desarrollarnos como personas y lograr interactuar con los que nos rodean.
Analizaré la realidad, desde la perspectiva de lo que soy, y esa visión se hace más fuerte por la ayuda que me presta mi compañera y mi amor, Soraya. En cada letra que escriba, en cada frase, estará el símbolo de una persona que está enamorada y que se siente querida por muchos de los que le rodean, ya sea mi padre, mis hermanos o mis amigos. Esto hace que muchas veces mi fuerza aumente y mis ganas de cambiarlo todo sean más grandes.
Me despido con la esperanza de que quien haya seguido mi Territorio Libertad continúe leyendo este Rompiendo Jaulas y que lo vayáis recomendando a vuestros amigos para que no se convierta esto en un aquelarre de unas pocas personas que nos reafirmamos con nuestras ideas.
Un fuerte abrazo a todos:
Iñaki