lunes, 2 de mayo de 2016

No le va a gustar a nadie

Hace unos días, la lluvia, por fin, hizo presencia en las calles y campos de nuestra tierra. Lo que para muchos es un momento de placidez; bajo una cálida manta, frente a un televisor u ordenador y con un tazón de algo caliente entre las manos mientras se observa por la ventana como las gotas se precipitan contra el suelo. Bien, pues mientras este remanso de paz sucede y a muchos de nosotros y nosotras nos permite empatizar con esos instantes, pues en el preciso instante que todo esto ocurre hay un gran número de personas que se encuentran sin casa, buscando cobijo en algún lugar, un simple techo, algo tan básico como eso. Pero también los hay que tienen viviendas en muy malas condiciones, lugares donde las goteras abundan, las ventanas escasean, la luz está cortada y la única calefacción a la que puede aspirar es por combustión o mantas.

Hoy es domingo, pero muchos niños de este planeta no lo saben, ni siquiera se imaginan lo que es un día festivo, ya que tienen que trabajar en condiciones de semiesclavitud para que su familia tenga algo más de dinero para sobrevivir. Puede ser que estas mismas familias sean vistas como privilegiadas, en otros lugares del mundo, en aquellos donde la guerra, el hambre y las enfermedades asolan sus jornadas en una tierra que no cambia. Estas zonas del planeta, que son recordadas por la población occidental como si fueran una pesadilla, no saben a ciencia cierta si existen o no, si pasa eso que de vez en cuando ven en la tele o no, si ese sufrimiento es real o no. En estos sitios, sobrevivir un día más es una victoria, en los que la esperanza ha desaparecido de la mente de sus habitantes y donde solo hay dos opciones: sufrir o huir. Muchos de ellos y ellas, con suerte llegan a Europa, mientras otros muchos mueren por el camino, y cuando llegan a nuestras preciosas fronteras amuralladas y militarizadas hacemos todo lo humano e inhumano para que esta buena gente, esta élite, estos supervivientes no traspasen esa línea hecha en el suelo por nuestros antepasados y que decide quien es rico y quien es pobre, quien vive quien muere, quien puede ser libre y quien no, quien disfruta y quien sufre.

Así que, querido lector, recuerda esto mientras sonríes a un teléfono o te indignas frente a un televisor, la culpa de que todo esto suceda es, en gran parte, nuestra y si no estás haciendo nada para que este mundo sea más justo, libre, equitativo y respetuoso con el medio ambiente, entonces, simplemente, está poniendo más piedras para que esta lamentable realidad sea eterna.

De esta manera, con los problemas derivados del sistema económico que nos rige, tenemos que buscar soluciones colectivas para lograr un mundo más justo, libre, ecológico y democrático. Para esta tarea no podemos prescindir de nadie, tenemos que hacer que la política llegue a la mayoría de la población. Necesitamos una sociedad activa, la cual se indigne ante estas situaciones que se van dando y continúe debatiendo, formándose y movilizándose, siendo parte fundamental de las decisiones y, por tanto, implicándose y exigiendo a sus representantes que escuche su voz y que se le den medios para incidir en las decisiones que le afectan, incorporándose mayoritariamente la sociedad a todo tipo de movimientos, asociaciones y reuniones que tengan alrededor.

Tenemos que ser bien claros, la izquierda está casi derrotada sociológicamente en este mundo. La perspectiva dominante en este planeta es la del neoliberalismo, nos educamos y nos empapamos de esta doctrina desde que nacemos, con una sensación de falta de alternativa por parte de la ciudadanía que la tiene aletargada y que hace que a la gente le cueste mucho salir de espacio rutinario de confort y se ponga a luchar por lo que es justo.

Por otra parte, el neoliberalismo tiene un poder indiscutible, si me permitís utilizar términos militares, se podría decir que ellos van en carros blindados, con cañones por todas partes, y aunque nosotros, el pueblo, somos más, hay muchos en nuestra trinchera que les allanan el camino, porque los sienten como propios y luchan contra sus propios intereses de clase. En esa misma trinchera, somos muchos los que gritamos: “¡No pasaran!”, pero en muchas ocasiones confundimos al enemigo con nuestro compañero de trinchera y diariamente vemos como esta ideología neoliberal y sus secuaces buscan la manera de perpetuarse en el poder, mientras nosotros y nosotras, estando en la misma trinchera, criticamos e identificamos al enemigo con el que está al lado y no con el que está enfrente, que se divierte al ver que nos somos capaces de ponernos de acuerdo para destronarlo, a pesar de ser más, y se ríe con grandes carcajadas cuando observa como su mayor sustento son los y las que están en nuestra trinchera y que les ayudan, mientras el resto discutimos sobre quien es más puro, quien es más casta, quien tiene más contradicciones, quien comete más errores. Y ya casi vemos las cadenas de esos tanques capitalistas sobre nuestras cabezas, sin que consigamos aunar todas las fuerzas posibles para acabar con ellos.



De este modo, considero que tendríamos que caminar hacia una confluencia, sin perder nuestra identidad propia, sin absorber unos a otros, sin traumas ni odios, pero sumando, uniendo, multiplicando nuestra fuerza. Que la democracia sea nuestro medidor de ideas y propuestas, haciendo que se conforme un movimiento horizontal en el que la ciudadanía recobre el control, con luchas sectoriales que busquen acumular fuerzas sociales y uniéndonos en lo concreto, cada uno con su forma de ver, debatiendo y con unas líneas básicas que bien podrían ser las que nos llevaron a Madrid a cientos de miles de personas un 22 de marzo de 2014 y que no son otras que: “Pan, trabajo, techo y dignidad”, eso como eje básico de nuestras políticas, pero sin olvidar la solidaridad internacional o el respeto medioambiental.

Yo pertenezco al PCE, soy marxista, ya que después de mucho estudio, debates, charlas, reflexiones y lecturas, considero que es la única manera que tiene el ser humano, como especie, de vivir de una manera digna y armónica con este planeta y todas las especies que lo pueblan. Siempre pensé en IU como un movimiento político y social que podía permitir el empoderamiento social al que la ciudadanía se acercara buscando soluciones conjuntas y globales a sus problemas concretos. Dentro de Izquierda Unida, por medio del debate, he intentado que la gente se aproximara a mi pensamiento, pero aceptando yo también el suyo e incorporando y conociendo mejor las posiciones del otro, sin dramatismo ni discusiones personales, solo mostrando nuestras ideas y poniéndolas en común para llegar a acuerdos.

Y para ir finalizando, creo que las luchas sociales vividas en los últimos años, y ahora de capa caída, tuvieron su éxito en que cada una se movía en un aspecto de la sociedad; la vivienda, la educación, la sanidad, el ámbito laboral, la discapacidad, el ecologismo, animalismo, consumo, la paz, la solidaridad, la cultura, la deuda, la memoria democrática y un largo etcétera que se produjo a partir del 15M y que finalizó con las anteriormente citadas “marchas de la dignidad 22M”. En todos esos movimientos eramos muchos compañeros y compañeras de IU, pero otros muchos que no lo eran y que luchaban por algo concreto, por una cuestión que en ese momento les parecía importante, muchos simpatizaron con nuestras siglas, incluso llegaron a militar con nosotros y nosotras. Pero otros no, ya que se crearon desconfianzas por ambas partes de algo que no supimos apreciar como merecía en aquel momento.


El tiempo que le queda al planeta Tierra, a la supervivencia de la humanidad en él y a muchas de sus especies, es escaso. Julio Anguita reflexionaba en uno de sus libros sobre que aun estamos viviendo en la prehistoria de la humanidad, en la que aun existe un componente irracional que nos lleva a permitir que una parte mayoritaria de la población mundial no logre asegurar sustento, ni satisfacer sus necesidades alimentarias, habitacionales, sanitarias o educativas. Podemos llegar a tener nostalgia del futuro, de un futuro de esperanza, de socialismo, en el que la gente viva libre y en paz con la posibilidad de desarrollar un proyecto de vida digno. Esa esperanza, esa nostalgia, es revolucionaria y tiene que ser nuestro motor para luchar por esa utopía, por acercarla a la realidad.



viernes, 18 de diciembre de 2015

Por un nuevo país

Los últimos meses han sido un huracán en mi vida, la fuerza centrípeta me iba expulsando de la tranquilidad de su ojo y yo, con fuerza sobrehumana, luchando contra viento, tierra, escombros, basura, me intentaba no descolgar, buscar ese lugar central en el que el sosiego dura un segundo y en el que la belleza que tienes alrededor te absorbe.



La frenética campaña nos llevó a unos resultados electorales agridulces, con un repliegue del bipartidismo, un auge de nuevos partidos y una resistencia insuficiente de IU. Las ilusionantes listas de unidad popular consiguieron que la sociedad se esperanzara, consiguiendo aunar el descontento social y la ilusión por mejorar este país, este mundo.



Yo, humildemente, comencé mi andadura como concejal el 13 de junio, el día que fui tío de una preciosa niña, que me motiva en mi labor como representante público, ya que yo sí que quiero dejarle un mundo mucho mejor a Vera, un lugar mejor donde todo el mundo pueda vivir dignamente, con la posibilidad de desarrollarse como persona, con ilusiones, con las necesidades básicas cubiertas, con esperanza y, sobre todo, con alegría.



Llevamos  más de 5 meses de legislatura, en los que hemos intentado empujar las decisiones que se toman en el ayuntamiento hacia la izquierda y así, se vayan acercando a ese programa que elaboramos, de forma colectiva, desde Esquerra Unida y que quiere acabar con los muchos problemas que asolan a Elda y a sus ciudadanos y ciudadanas.

En estas 26 semanas, hemos podido hablar con multitud de personas que tienen problemas para conservar su vivienda o acceder a una. Muchos y muchas eldenses, en paro o con trabajos precarios, se han acercado a contarnos sus problemas para pagar la luz o el agua llevándolos a una situación de angustia.

En estos 188 días hemos tenido abiertas las puertas de nuestro despacho para todas aquellas asociaciones que han precisado de nuestra ayuda, para todos aquellos que se han interesado por el medio ambiente, por el patrimonio,  el urbanismo, la solidaridad con otros pueblos, los problemas sociales y laborales de nuestra ciudad.



Pero, lo que no debemos olvidar, es que todas estas luchas y reivindicaciones no sólo las estamos llevando a cabo desde hace menos de medio año, sino que la herencia de trabajo y pelea por la clase trabajadora nos viene de lejos, desde que arriesgábamos el pellejo, la vida, el futuro ¡Todo! hasta hoy.



Como  dice el vídeo electoral que hemos realizado desde IU-UP, me es fácil cerrar los ojos y recordar muchas cosas… Recordar los encierros en la universidad, las manifestaciones, las asambleas contra el Plan Bolonia. Recuerdo aquel día, aquel 15M de 2011, en el que yo por la mañana estuve en un mitin de Esquerra Unida donde se nos arengó a ir a esa manifestación por la tarde, en la que fuimos muy pocos. Parece que fue ayer, cuando nos pusimos delante de los antidisturbios y así defender a los chavales del Lluis Vives, como tuvimos que correr hasta la facultad de Historia y Geografía y allí decidimos no parar de manifestarnos hasta que dimitiera la delegada del gobierno, así varios días, en lo que se llamó la Primavera Valenciana. Como olvidar las huelgas generales, a la de la reforma laboral del PSOE sólo fui yo de mi trabajo, pensé que me despedían, a las otras dos se sumaron un par de compañeros más y las calles se llenaron de gente, de gritos por un trabajo digno, estable o, simplemente, por un trabajo. Siento el orgullo todavía de ver a mi hermano y a esos locos trabajadores de los centros de dependientes recorriéndose varias veces el País Valenciano reivindicando un trato respetuoso y digno para los discapacitados, que aun así, siguen siendo los más olvidados de la sociedad. 



En estos años leímos, discutimos, nos reunimos, caminamos, nos encerramos, nos manifestamos, protestamos, nos concentramos, intentamos hacer pedagogía, que la sociedad comprendiera que queríamos salir de la crisis por la izquierda, con todos y todas y yo me vi vencedor, creí que ganaríamos… Nunca olvidaré cuando entré, con los ojos llenos de lágrimas y muchos kilómetros en las piernas, en la Plaza Roja de Vallekas, cómo nos aplaudía todo el mundo, nos abrazaban, yo miraba a Soraya que lloraba y nos abrazamos y los besos eran salados y reíamos y creíamos que todo iba a cambiar, por la tarde no había un hueco en Madrid y creí que esta vez venceríamos; luego llegaron los antidisturbios, usando la violencia de manera gratuita, como ya habíamos visto en la iniciativa “Rodea el Congreso” o en muchos desahucios que intentamos parar, el poder mostraba sus uñas.



Y también veía cómo el proceso de refundación de IU era muy lento, cómo mucha gente que luchaba a mi lado no se llegaba a enganchar a nuestro proyecto, cómo habían grupos de izquierda que no lográbamos acercar, cómo faltaba por desarrollar la democracia interna. Pero seguíamos trabajando para mejorar, intentando que la ciudadanía se empoderara… Hace un año medio todos estos movimientos y luchas se pararon, parecía que la única solución era electoral y la gente comenzó a creer que la televisión era más importante que la calle, que las redes de solidaridad popular valían menos que un minuto de “Prime time”. Pero  yo creo en los programas, en las medidas concretas, no me importa cómo se tenga que llamar el partido en el que milito mientras que luche por cambiar este mundo, este país, mi ciudad, con medidas para que todos vivamos con dignidad y la capacidad de desarrollarnos como personas, negociando sí y sumando, pero con unos principios de izquierda, unos principios internacionalistas, democráticos y, por tanto, republicanos, luchando y creando poder popular, con un población que decide y, de esta manera, se informa, reflexiona, debate y llega a conclusiones de favorecer a la mayoría y no a esa mínima parte de la población mundial que tiene casi todas las riquezas del planeta, que se ha enriquecido más con la crisis y que tiene casi todos los medios a su alcance para perpetuar este sistema criminal llamado capitalismo, que está destruyendo La Tierra y a los y las que vivimos en ella, personas, animales y plantas.



De un tiempo a esta parte, he visto cómo salvar a tus amiguetes de las autopistas con el dinero de todos y todas puede llevar a desgracias en carreteras secundarias. He sufrido que una sanidad colapsada cometa errores dificilísimos de superar por seres queridos. He visto como las universidades se vacían, de gente que no puede pagar, de contenidos, de crítica. Por esto considero que nos merecemos vivir en una sociedad más amable y para ello, volcar nuestras ilusiones en proyectos que nos hablen claro, sin tapujos, sin engaños, con ilusión. Tenemos que comprender que muchas de las situaciones lamentables que vemos en nuestro día a día, ocurren por las malas políticas que se vienen practicando desde hace decadas y por la corrupción endémica de este sistema, que nos deja a las capas trabajadoras en una situación de vulnerabilidad e indefensión.





Por todo esto os pido que olvidéis el yo, la televisión y los libros de autoayuda que llenan las estanterías de las librerías, es el momento de las soluciones comunes, de crear hegemonía y yo creo, con toda sinceridad, que la única candidatura que puede responder a todas esas expectativas es Unidad Popular-Izquierda Unida. Os pido que confiéis en nuestra candidatura, ya que hemos realizado propuestas realistas que buscan el beneficio de la clase trabajadora, creyendo en la solidaridad internacional, gritando: "No a la guerra, OTAN no", interesada por la mayoría social, para salir de la crisis sin dejar a nadie atrás y así, entre todos y todas, construir un nuevo país.


jueves, 19 de noviembre de 2015

Hace seis años llegué tarde y así, un poquitín despeinado...

      Hace seis años comenzó un sueño, en el momento que me reafirmé y me acepte, apareció ella y nada volvió a ser igual.

 Os dejo este texto que escribí hace 6 años exactamente (http://www.fotolog.com/tlibertad2/56678496/):

                "Después de un largo recorrido, en el que la vida me parecía toda cuesta arriba, en la que me tuve que deshacer de ciertas cosas para poder continuar, cosas inmateriales, algo olvidadas por la humanidad tales como ciertos sentimientos románticos, ciertas definiciones de palabras que antes me parecían clarísimas, algo de miedo a mí mismo y a que la gente sepa como soy. Todo esto se me fue perdiendo, olvidando por aquella subida, en cualquier cuneta, quizás, ciertas personas se acercaban para que, sin darme cuenta, ir robándomelas, risa a risa, golpe a golpe, lágrima a lágrima, beso a beso...

                Justo al pensar que ya no podía más, que se me hacía eterna esa subida y parecía que no me daba ni un solo descanso, de momento me vi en la cima, donde todo se observa con más claridad. Y ya ligero como una pluma, casi inmaterial, comenzó el mundo a darme un respiro, a darme bajadas en las que poder disfrutar de cada instante, ya sea de comer con unos amigos, de una noche de alegrías, de unas interesantes conversaciones frente a un café, de una sonrisa acompañanada de una mirada tímida y huidiza que me hace ruborizarme o de cuando cada tarde algún niño se cruza frente a mí y consigue quitarme muchas sonrisas y darme muchas esperanzas, logrando con el cambio mucha fuerza para continuar incansable.

 Quizás, he perdido algo de pasión en este largo peregrinar que ya comencé hace demasiado, ya no soy tan impulsivo. Pero estoy dispuesto a sacarle todo el jugo a este planeta sin perder ni mis ideales ni mi forma de ser. No creo que pueda cambiar por nada, aunque todo puede ser diferente a mí alrededor.


 A lo mejor no es día para poesías, yo creo que siempre puede ser un buen día para despertar nuestros sentimientos con unas cuantas letras, así que recuerdo al difunto poeta, en el que me reconocí en sus poemas y termino diciendo: "después de tanto todo, para nada..." En eso se podría resumir mi texto de hoy después de tanta frase, tanta palabra y tantos ejemplos solo para entender y haceros comprender un simple concepto: ESTOY FELIZ!!!"



 Hoy, las cosas se hacen más difíciles, porque los sueños van cargados de deberes, porque la distancia no nos permite saborearnos a diario, porque la vida es fría como el acero. Pero siento tu apoyo, sabes que siempre tendrás el mío y que este mundo es muy complicado e injusto.

 Nada de eso podrá cambiar nuestra sonrisa por bandera, nuestra alegría como revolución y nuestra energía como cambio necesario para que este mundo mejore, con nuestro amor, con nuestra ilusión.


lunes, 11 de mayo de 2015

La plaza del Pueblo

El sábado por la noche, reinauguraron, de una manera encubierta la plaza Castelar, utilizando las fiestas de Moros y Cristianos, que son de todos y todas las eldenses. Me hubiera encantado poder mostrar mi repulsa por esta obra, por el despilfarro que supone y por la pérdida de identidad que provoca a la ciudad de Elda, aunque lo cierto es que los festeros no tienen ninguna culpa en general y es por ello que no se ha planteado ninguna acción para este acto, por muy instrumentalizado que estuviera.

Hace unos años, allá por el verano del 2006, escribí un texto (http://www.fotolog.com/tlibertad2/15466628/  -30/08/2006-) de un lugar muy especial y que quiero compartir con vosotros y vosotras y luego desarrollaré:



<<Ayer por la tarde estuve en el lugar de la foto, la Plaza Castelar de Elda, simplemente quería disfrutar de mi ciudad, de la gente que la habita, sin resaltar, como si fuera un átomo invisible de aire, o una gota de una fuente, como si nadie supiera que estaba allí, observándoles, sin idea de cuáles eran sus preocupaciones, ni ellos de las mías, sin saber si están malhumorados por volver de vacaciones, preocupados porque no tienen trabajo, o inquietos con lo que van a hacer sus hijos con la vida.
Simplemente me senté en un solitario banco, en el mismo en el que me sentaba desde mi niñez hasta ahora. En aquel que he intentado reordenar mis pensamientos, mi vida y en el que, finalmente, tome la decisión de cambiar de aires.
En ese momento de fluidez de pensamientos, se acercaron dos ancianas y me preguntaron si podían sentarse a mi lado, a lo que yo respondí con velocidad: -"¡Cómo no!"-
Sin saber por qué comenzó una conversación muy interesante; me explicaron que ese era su banco favorito (igual que yo, pero ellas ya habían visto pasar a tantas personas desde aquel lugar...). Yo me encendí un cigarrillo y ellas viendo un cartel de un balcón, me dijeron que me podía comprar una vivienda que estaba en venta. Creo que mi cara fue más expresiva que mis palabras y comprendieron enseguida que no la compraría por muchísimas razones. Metidos en el tema le explique que en 2 días me iba a París, ellas me felicitaron como personas que nunca habían vivido fuera de esta ciudad, pero les hubiera encantado.
Las dos señoras continuaron hablando de sus cosas, yo acabé mi cigarro y les comuniqué que me iba a casa ya, pero a ellas aún les intrigaba una cosa, así que preguntaron:
-"¡Oye! ¿Esperabas a alguien?"-
Yo muy sonriente les contesté:
- "Si, pero tenía que haber pasado hace 3 meses por lo menos, ahora ya..."-
A lo que ellas respondieron con una pícara risa: -"Pues si viene alguien le diremos q pase por tu casa"- Y la amiga le corrigió -"Mejor le diremos que se pase al año que viene por este mismo banco"-
Yo les dije que si se lo decían a alguna persona interesante se lo agradecería y solté una última carcajada, me levanté, y pude ver sus caras de tristeza porque, como dijeron ellas, era muy simpático. Les dije lo encantado que estaba de haberlas conocido y me fui pensando los ánimos, no sé por qué razón, que me habían dado ese par de ancianas, para ir hacia delante, ir a donde quisiera y pudiera.
Me alejaba muy poco a poco, como si mis pies fueran de plomo, tomé aire con gran fuerza para recoger toda la energía que había en esa plaza en ese preciso instante, continué caminado con la sensación de que me hubiera gustado guardar este momento en una burbuja, pero que entonces perdería todo su encanto. Igual no vuelvo a ver a esas señoras, pero ¿Sabéis qué? Me encanta ese banco; en el que yo he hablado y he estado solo, otros se han besado, algunos se han amado, hubo gente que conoció la amistad y todos no han tenido más remedio que observar; ya sea al de al lado, como al de más allá o incluso la soledad que habita por las noche en él…>>

Estas palabras las escribí unas horas antes de irme a París a estudiar, fue la primera vez que iba a dejar de vivir en Elda, fue un cambio muy grande para mí, después de París vino Valencia y luego Argentina. Cada vez que volvía a Elda, a mi ciudad, me iba a ese banco a fumarme un cigarro, a ver la figura del gran orador, a escuchar la fuente, a sentir como el sol me acariciaba las mejillas, viendo como los niños correteaban a mi alrededor y la gente pasaba cargada de bolsas del mercado.

Hoy veo como esa plaza ha desaparecido, como ya no tiene que ver con la que he recorrido siempre, la que está instalada en mi recuerdo. Ahora veo una plaza nueva, carente de personalidad ¡Lo nuevo es lo bueno! Parece que gritamos los eldenses tropezando una y otra vez con esa piedra, esa vocecilla, a lo Pepito Grillo, que nos dice que dejemos nuestro patrimonio en paz. Sus jardines -conservados en estructura desde su inauguración-han perdido su esplendor y sigue ese alcalde no elegido, ese busto ignominioso, frente al republicano presidente que se avergonzaría de sus paisanos si tuviera manera de expresarse.



Yo no podré enseñarle la plaza en la que jugué como niño a mis hijos, igual que mi padre no me la pudo enseñar a mí, porque este es ya el segundo “Castelazo” que sufrimos y así, de esta manera, yo no reconocería la Elda en la que nació y creció mi abuelo, porque con los años se ha ido destruyendo muchos de los elementos singulares de esta ciudad, por dejación o por interés.



Perdimos el templete, que tan sólo tenía poco más de veinte años y ya se había ganado todo el cariño de los eldenses ¡Todo lo hacían con grandes miras! Calles por donde circulen coches en el casco antiguo, fuera las casa viejas y viva los descampados, las casas ruinosas y, de paso, que se hunda el castillo.

Hace una semana, el concejal de cultura decía que hacía todo lo que podía para proteger el patrimonio, pero que no había recursos ¿De dónde sacar el dinero? Más de 1.500.000€, además de otras obras de última hora, serían un buen comienzo para hacer obras, crear trabajo, y arreglar casas para, por ejemplo, las familias que los bancos echan de sus casas.




En fin, yo no pude hacer más, en la plataforma “No al Castelazo” hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance para poder paralizar esta obra. Lo avisamos, pero la ciudadanía eldense aun andaba algo adormilada, aunque el caluroso mayo está aquí y siento que el despertar de este pueblo hará tambalearse los cimientos de estos gobiernos injustos que hemos tenido. A mí el sábado me cayeron lágrimas al ver lo que habían hecho en esta plaza, en la plaza del pueblo, que tantos sentimientos me trae, que ya no será la misma, pero ya lo dijo Don Emilio Castelar: “Una vida en que no cae una lágrima es como uno de esos desiertos en que no cae una gota de agua: sólo engendra serpientes.” 

Esta foto es de la noche que vi mi banco arrancado...

domingo, 19 de abril de 2015

“¿Y eso?” (O el porqué de ir el 2 en la lista de IU al ayuntamiento de Elda)

El viento me golpea el rostro, el sol cuartea mi piel, el ritmo natural de la vida continúa; la cebada y el trigo crece milímetro a milímetro, segundo a segundo, sin prisa, imparable, constante, esperando que llegue el verano y comenzar de nuevo su ciclo. Las carrascas y sabinas pueblan las colinas cercanas, árboles achaparrados que no dotan de espesura a los bosques, resistiendo los inviernos fríos, los veranos calurosos, las sequías, las nieves, las tormentas. En el cortado pedregoso de un monte, donde anidaban los buitres, se alza una torre medieval y a sus faldas una iglesia se ve rodeada de casas de piedra, que se apoyan en grandes rocas o se adentran en la profundidad de las cuevas que se han ido formando a lo largo de siglos.

Mientras camino sobre tierra amarilla y la hierba verde, respiro con todas mis fuerzas el aire limpio que penetra por mis fosas nasales, con todo el tiempo para pensar, para hablar, para escuchar, para comprender, para leer, criticar y creer. Sin que nadie me marque la agenda; lejos de la inmediatez de las noticias televisivas, sin cobertura que me comunique con el exterior, que me informe de lo que ocurre, que me distraiga de mi tranquilidad. Sólo unos pocos vecinos, unos libros interesantes, Soraya, mi pluma, mi libreta…



Este marco incomparable, mi pequeño bastión en medio de la tormenta, me ha llevado a recapacitar sobre la pregunta que tantos me hacen: “Vas en la lista de IU a las municipales ¿no? ¿Y eso?” Uno se queda sin saber muy bien que decir o podría estar hablando de ello durante horas. Podría decir tantas cosas… podría decir que cada día sueño con un mundo más justo y, sin embargo, desde que tengo uso de razón sólo he visto empeorar este planeta. Podría explicarles que cada injusticia que se comete en el mundo la siento como si me la hicieran a mí, como si se la hicieran a alguien cercano y esa empatía que me hace ponerme en el lugar de todas esas personas olvidadas me ha llevado siempre a moverme, a luchar, a analizar, a ser crítico, a querer construir un mundo en el que todos y todas tengamos nuestras necesidades cubiertas y de esta manera vivir libres y en paz.

Por mucho que esta sociedad quiera taparse los ojos ante los desastres, cada día mueren en el mundo 40.000 personas de hambre, cuando se produce comida para suficiente para que esto no ocurra. El capitalismo ha mercantilizado a todos y todas las que habitamos esta tierra, todos los recursos que se pueda sacar de ella y el único dios que vive entre nosotros/as es el dinero. La guerra asola a los pueblos por intereses económicos, la investigación científica cada día está más enfocada al militarismo, las farmacéuticas buscan remedios paliativos para enfermedades primermundistas, los transgénicos son empleados para acaparar más producción y tener más beneficios, sin importar si dejan las tierras baldías y las dificultades que pasan el campesinado por tener que comprar y comprar semillas para volver a sembrar.



El sueño europeo, que tanto se ha deseado a lo largo de la historia de nuestro país, se ha convertido en un pesadilla, saltándose en muchas ocasiones el interés general y sin posibilidad de fiscalizar lo que ocurre en Bruselas por parte de la población, siendo mínimos los recursos democráticos que tenemos ante esos sátrapas y usureros que deciden quien vive bien en este continente y, en muchas ocasiones, en el mundo. Los beneficios culturales que pudiéramos haber obtenido, parecen nada ante los perjuicios a los que nos ha llevado la Unión Europea, en su vorágine por hacer que el dinero y los recursos financieros se muevan a sus anchas por el territorio, olvidando igualar los derechos sociales, laborales y humanos.

Creo en un estado donde la dignidad de las personas esté por encima de cualquier cosa; donde todo el mundo tenga derecho a una vivienda en condiciones, tenga la posibilidad de trabajar con un sueldo justo y un tiempo libre suficiente para realizarse como persona. Un estado en el que la educación sea pública, crítica, laica y de calidad dándole la gran importancia y recursos que se merece. Quiero una sanidad pública que no niegue a nadie el ser atendido, que tenga todo el material y los recursos humanos necesarios para atender perfectamente a cualquier persona, reduciendo listas de espera y en la que no tengamos que ver cosas tan vergonzosas como a nuestro jefe de estado operándose en clínicas privadas. Me parece fundamental que los servicios sociales estén en pleno funcionamiento; ya que las personas con discapacidad tienen que lograr tener una vida normalizada, con las ayudas suficientes para tener los cuidados adecuados para lograr tener una calidad de vida máxima. Quiero que las familias excluidas de la sociedad tengan todas las facilidades para integrarse, para aspirar a vivir como cualquier otro y no sean estigmatizados por su condición y consigan salir de la espiral que les mantiene en condiciones de vida nada deseables.



 La decisión de ir en número 2 en la candidatura de EUPV al ayuntamiento de Elda no la tomé yo directamente, sino que en unas primarias abiertas los compañeros y las compañeras, junto con simpatizantes, consideraron oportuno que yo estuviera en ese puesto y con sus votos me auparon hasta ahí. Lo cierto es que me ha hecho mucha ilusión, que se suma a la responsabilidad de involucrarme de lleno en llevar mis ideas a la realidad, pasar de la teoría a la práctica, del debate a la acción, siempre sin dejar de soñar, sin dejar de formarme, sin dejar de ser crítico.

Mi ciudad, Elda, ya lleva muchos años en crisis; cuando era pequeño en los libros de geografía aparecía como la sexta ciudad en número de habitantes del Pais Valencià, ahora ya no está ni entre las diez primeras y en los últimos años ha perdido 2.000 habitantes, mucha gente de mi edad ha tenido que abandonar la ciudad para buscarse un futuro, bien sea en España, bien en el extranjero. Nuestra ciudad se presenta al visitante como un lugar donde no se ha respetado nuestra historia, con un casco antiguo en una situación lamentable, con barrios dejados y degradados. La industria del calzado está consiguiendo sobrevivir a duras penas, no se ha logrado diversificar la industria y sólo se ha conseguido llevar a esta ciudad al segundo puesto en menor ‘renta per cápita’ y al cuarto con mayor desigualdad social de toda España. Caritas y Cruz Roja se ven colapsadas por las peticiones de comida que tienen por parte de las familias más vulnerables con la crisis.



Lo fundamental en el funcionamiento de una ciudad son las personas habitan en ella, esas gentes que se levantan para trabajar cada día, que compran, venden, consumen o sirven en los comercios que pueblan las calles, los hombres y mujeres que pasean por sus calles, que hablan, ríen, disfrutan o lloran en ese compendio de edificios y asfalto que componen una urbe, que no son más que individuos que forman una comunidad con sus costumbres, tradiciones, su forma de hablar, de comportarse, su orgullo, sus características similares unos a los otros y con mínimas diferencias con los de otro lugar. Por toda esa población que habita Elda es por lo que voy en esta lista. Porque no quiero que haya ciudadanos de primera y de segunda, queremos que todo el mundo tenga derecho a alimentarse y para ello el ayuntamiento haga un comedor municipal en el que todo el mundo pueda tener asegurado el sustento mínimo diario. Queremos acabar con el paro, municipalizar servicios para que no hayan empresas que se aprovechen del dinero de los contribuyentes, queremos apoyar las cooperativas, ya sean para crear un trabajo de calidad o para asegurar viviendas a un precio justo, queremos que la gente tenga un techo donde vivir, un lugar donde desarrollarse como persona junto a su familia y lo vamos a conseguir por medio de alquileres sociales. Queremos que todos las personas sean tratadas con dignidad; los discapacitados que ahora se ven abocados por la Generalitat al copago, las personas de diferentes etnias y condición social que tengan las mismas oportunidades que todos. Queremos que la gente tenga una programación cultural adecuada, que nuestra ciudad siempre tenga algún evento, dándole facilidades a las asociaciones existentes y con espacios para que cualquier colectivo tenga las facilidades para desarrollar sus actividades (locales de ensayo de música, danza, teatro, pintura, escultura,…) aportándonos todos y todas. Queremos puntos de lectura por todos los barrios, horarios de bibliotecas más amplios para los universitarios, queremos una red de cercanías que nos una a los municipios de alrededor, a la universidad. Queremos firmar convenios con las dos universidades de la provincia, con la posibilidad de que en nuestro municipio se impartan más estudios. Queremos una ciudad más acorde con el medio ambiente, con carriles-bici, alquiler de bicicletas, transporte urbano más fiable y útil, reforestando nuestros montes, sembrando en los jardines especies autóctonas de la zona para que se adapten a la falta de agua, métodos de ahorro energético e hídrico. Queremos una ciudad de la que nos podamos sentir orgullosos, donde todos los ciudadanos y ciudadanas que la habiten vivan con la mayor dignidad y felicidad posible.



Pero sobretodo,  quiero una ciudad donde sus ciudadanos decidan hacia dónde va, con métodos de participación ciudadanía para que el pueblo decida, para que seamos los que habitamos Elda los que propongamos, pensemos, decidamos en qué y para qué se gasta el dinero que la ciudadanía aporta con sus impuestos.


Por todo ello y alguna cosa más quiero representar a la ciudadanía, luchar por sus intereses y volver a ver como nuestra ciudad resurge de los muchos años grises oscuros, casi negros que ha vivido. Sin nada más que decir me despido con la ilusión de que os pongáis en contacto conmigo ante cualquier pregunta que tengáis sobre esta candidatura que tanto admiro.

lunes, 26 de enero de 2015

A propósito de Grecia.

Ganó Syriza y parece que el mundo mejora un poco, que hay más esperanza en que se pueda revertir esta situación a la que nos ha llevado el neoliberalismo y el capitalismo.

Aquí os dejo un vídeo de una de las canciones que en la carpa de Syriza cantaron: "Avanti el popolo-Bandiera Rossa" himno del PCI, que fue durante años el mayor partido contra el capitalismo en occidente. Este partido dejó de lado su ideología y se acercó a la socialdemocracia, convirtiéndose con los años en un partido del régimen, el partido que actualmente gobierna Italia con el de Berlusconi.



SYRIZA son las siglas de Coalición de la Izquierda Radical (SYnaspismós RIZospatikís Aristerás). Se crea en 2004 y agrupa a socialistas, comunistas, ecosocialistas y anticapitalistas. Lejos de ocultar su ideología, se sienten orgullosos de proclamarse de izquierdas. Le pidieron los estatutos a IU para traducirlos y como referente de su organización.



Quizá, sea más conveniente publicitáriamente ocultar lo que se es en realidad. Aunque a mí no me gusta decir a la gente que soy lo que no soy, trabajar con las armas del capital, porque ellos te lo dan, ellos te lo quitan y desunir a las fuerzas de izquierda transformadora por una limpieza de imagen. A mi me encantó ver los puños levantados en esta carpa de Syriza, ver las banderas rojas, verdes y moradas en su interior, escuchar "La internacional", "Bandiera Rossa", "El pueblo unido", "Bella ciao" ... No por una liturgia de izquierdas, sino por recordad a los y las que murieron por decir que eran comunistas, socialistas, que no ocultaron su ideología a pesar de que les costaría la muerte, el exilio, la miseria, ellos y ellas que no vencieron; como en Grecia después de la II Guerra Mundia, España en la Guerra y postguerra, latinoamérica con sus dictaduras, en la Alemania nazi, la Italia fascista o la Francia de Vichy, los y las que murieron tomando el Palacio de Invierno o frente a las tapias de Père-Lachaise por agarrarse a un sueño, al ideal de que el hombre no sea explotado por el hombre. Ese es el legado de luchas que nos han dejado muchos y muchas: Marcos Ana, Miguel Hernández, Federico García Lorca, Rosa Luxemburgo, Karl Liebknecht, los abogados de atocha, Allende, Neruda, los milicianos españoles e internacionales, los palestinas y saharauis, los que pararon a los nazis en Stalingrado, los “desaparecidos” y tantos otros y otras que me dejo y que no tienen un gran monumento para identificarlos y recordarlos.


En Grecia se hicieron más de 30 huelgas generales, hubieron manifestaciones, ocupaciones, se crearon cooperativas sociales donde ayudarse unos a los otros, incluso una moneda social. Hasta que lleguemos a ese punto de conciencia social nos queda mucho, pero tenemos que luchar por conseguirlo, no decir a la ciudadanía que se va a conseguir todo sin que ellos luchen, por medio de las urnas únicamente, “tomar los cielos” sin aglutinar el poder popular es imposible, es una lección que tenemos que aprender de Grecia, de lo que sucede en otros países que intentan cambiar la dinámica capitalista y, sobre todo, del pasado, que nos da las repuestas empíricas para saber como actuar en el presente.


Así, que como dijo Marx: “¡Proletarios de todos los países, uníos!”


miércoles, 31 de diciembre de 2014

Silbando ideas...

En el momento en el que este año respira sus últimas bocanadas de aire, me dispongo a escribir sobre lo que ha acontecido, sobre cómo ha sido el camino que hemos emprendido este año, a dónde nos lleva, que errores y que aciertos hemos cometido, que victorias y que fracasos y que opinión tengo de ello, que pienso y que tengo que ir sacando de mis entrañas para que no se me quede una sensación de silencio y acumulación dentro de mí que no me deje respirar.

El mundo gira y gira, nosotras sólo vivimos en un minúsculo espacio de tiempo y siendo una persona entre millones, aunque nuestros pensamientos sean infinitos. A penas contamos como algo en la historia de la humanidad, nadie recuerda quien inventó cosas importantísimas para la humanidad, para la historia del universo no somos nada, ni siquiera nuestro planeta quizá, y sin embargo existimos, pensamos, crecemos, dudamos, aprendemos y nuestro objetivo es avanzar, mejorar como especie, mejorar la vida de las que nos precedan, estar a la altura de las que estuvieron antes que nosotras por este loco planeta, empapándonos de su sabiduría, corrigiendo sus errores.



El año lo comencé en Argentina; fue toda una apertura de ojos, de ver el continente por donde vendrán los cambios para la historia de la humanidad, el laboratorio de la izquierda postsoviética, el lugar donde el capital muestra su cara más despreciable. Porque el capitalismo no debemos olvidar que no es sólo EEUU y Europa, el capitalismo es África, Latinoamérica, India, sudeste asiático, es guerra, golpe de estado, gobiernos títeres. Allí buscan políticas de empoderamiento de la sociedad, de protección social, de cooperativismo laboral y de democratización absoluta. Evidentemente, nada es perfecto y si el pueblo no se involucra en los cambios de su país los problemas aumentan por falta de fiscalización, crítica y propuestas.

Regresé a España y me sorprendí caminando junto a miles de personas en las marchas de la dignidad del 22M, compartí pasos con gente que tenía ansias por mejorar este país, este mundo. La idea de unificar la izquierda para lograr unos objetivos comunes parecía más cercana; pan, trabajo, techo y dignidad, ese era el grito más repetido y ese nuestro programa ante la sociedad.



Al llegar a Elda, intenté involucrarme en mi pasión, en la política. Estuve en la plataforma de “No al castelazo”, una organización que pretendía que una de las pocas plazas históricas de mi ciudad no fuera derribada para mayor gloria de nuestra alcaldesa. Recogimos firmas, hicimos charlas, reuniones de trabajo, asambleas por barrios, todo lo que se le puede exigir a una plataforma ciudadana. La gente dio una respuesta sincera con las firmas, llegamos a superar las 4.000. En contrapartida, las asambleas eran poco numerosas, las reuniones de trabajo cada vez menos eficientes y la ciudadanía mostraba sus quejas en las conversaciones o por las redes sociales, pero era incapaz de apoyar las acciones de una plataforma que pretendía que no se hiciera una obra faraónica, por un precio desorbitado y lo más triste es que les repercutía a todos, que hay gente pasándolo muy mal económicamente.

Las críticas nos llovían por todas partes, unos diciendo que éramos unos antisistema, otras que éramos muy blandos, todos desde el exterior, sin arrimar el hombro, sin limar las asperezas para conseguir un objetivo claro, justo y necesario. La plaza está actualmente en obras. La plataforma continúa sin tener un  objetivo claro, si hubiera tenido una respuesta popular contundente quizá no hubiéramos logrado la paralización del proyecto, aunque sí podríamos haber conseguido crear una plataforma ciudadana para la participación ciudadana que lograra ser escuchada ante estos injustos actos de los gobiernos municipales.

Durante este periodo pasaron las elecciones europeas, que supusieron un auge de mi formación, IU, consiguiendo uno de sus mejores resultados. Ahora estamos pagando, con creces, la falta de democratización interna de la organización para la confección de listas, ya que en estos comicios se presentaron unos compañeros, a los que habíamos glorificado, y que al decir que querían primarias para elegir al candidato, los dejamos marchar. Cierto es que fuimos algo torpes; hoy hacemos primarias por todo el estado.

De hecho, en las primarias de EUPV un grupo de compañeras presentamos una lista, en la que yo estaba incluido. Nuestra intención fue que no hubiera una lista única pactada (luego se dividió en dos), que las asambleas de base tuvieran el poder para elegir candidatos y que en las primarias se colocaran en orden y se desecharan los que la militancia considerara que no debían ir. Poca gente nos quiso entender, nuestros nombres estaban puestos en orden alfabético para que la decisión no llevara ningún tutelaje y el militante se sintiera más involucrado en la decisión, por tanto, informarse mejor y, quizá, pudiéramos lograr una militancia más activa aun. Pues no pasó, la gente no nos votó, muchas votaron en lista cerrada, con la numeración que llevaba la lista sin plantearse el resto.



El partido que surgió de nosotros mismos fue Podemos, un partido de una verticalidad muy pronunciada, con una cúpula muy preparada y que siempre hemos tenido en IU en gran estima. Su carismático líder, Pablo Iglesias, llevando un discurso claro y potente ha logrado que las encuestas le aúpen a lugares donde IU nunca llegaba. Estamos completamente desplazados de la actualidad política, para el sistema es más cómodo un Podemos con ideas difusas, silencios, sin mojarse, sin situarse ideológicamente…

La ciudadanía encantada, toda la labor de movilización de muchas organizaciones durante estos años (IU, PAH, Marchas, Mareas, etc.) se ha frenado de golpe, ahora hay que ganar las elecciones, eso parece lo fundamental, aunque con ello engañes al pueblo. En noviembre las manifestaciones por las marchas apenas lograban reunir a 2.000 personas en Valencia y Alicante, una cifra irrisoria a las que se estaban dando anteriormente.

Yo considero que IU tiene que hacer un trabajo pedagógico, hacer comprender a la población que para cambiar este país y este planeta se tienen que esforzar, tienen que presionar, tienen que exigir, tienen que tener instrumentos para lograr canalizar sus quejas. En IU tendremos que cambiar vicios, creernos nuestros discursos e intentar unificar criterios. Borrar toda mancha de colegueo, amiguismo, apoltronamiento, nuestro objetivo es cambiar el mundo, pues no desfallezcamos.

La situación extrema que atravesamos, lleva a la sociedad a buscar un salvador con tal de no tener que hacer nada, continuando con su vida y mostrando su queja a través de un voto. Tenemos que intentar luchar por una sociedad más activa políticamente, que no nos pase como en el 82 cuando gente se cambió de camisa para votar a Felipe González, hubieron hasta los que se marcharon de partidos de izquierda verdadera para cambiar el PSOE desde dentro, ya podemos ver el fracaso de esa táctica. El único camino es la lucha por nuestros derechos, dejar de ver tanto fútbol y crearse una conciencia crítica de lo que sucede, dejar los programas del corazón y exigir nuestra igualdad racial, sexual, económica,…

Que ahora Cañamero se vaya de IU para mi es una decepción, porque es una persona de acción, es un persona con la que me enorgullecía de compartir militancia, pero en el SAT, o CUT-BAI, también tienen sus incoherencias, igual que nosotros. La esperanza la ponemos en que un partido hermano como Syriza se postula como vencedor en las elecciones griegas, esperemos que sea la grieta por la que nos empecemos a colar en la realidad europea.

Ahora sólo queda que hacer un programa común en el que muchos nos unamos y para mí lo fundamental sería: Derecho a la vivienda garantizado; mejora de la educación y sanidad pública, quitando ayudas a concertadas y privadas del tipo que sean; creación de trabajo, mejorando condiciones laborales y reduciendo las horas de los que trabajan; democratización absoluta del estado; derecho de autodeterminación de los pueblos; solidaridad con los países que condenamos al subdesarrollo, ayudas a la dependencia y un alguna cosa más que se me escape.

Nadie habla si no va a ser escuchado; yo en los últimos meses tengo menos ganas de escribir y hablar, siento que la gente se esconde, que otros desconfían y aunque dicen que me respetan, me siento muy sólo en mis opiniones, poco valorado. Así que se me quitan las ganas de continuar luchando contra viento y marea, de intentar ser pedagógico, comprensible, a veces tengo ganas de quedarme en silencio y otras lo hago ante la poca atención que me prestan. Luego recuerdo a Brecht, a sus imprescindibles y continúo…

Por último, sólo quería poner en relieve la importancia de que esta sociedad se empodere, se manifieste, participe, luche, crea, aprenda y debata, construya. No le demos una carta blanca a una persona, mostremos nuestra opinión, reforcémosla y levantémonos, si no es imposible.

Esperemos que el 2015 sea el año en el que este mundo comience a cambiar para mejor, para acabar con el hambre y la pobreza y donde la sociedad deje de estar aborregada y luche por un mundo, como dijo Rosa Luxemburgo, donde seamos: socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.